20 de agosto de 2013

¿Feminismos en Pacific Rim?

Recientemente he ido a ver Pacific Rim. He de decir que incluso con todos los agujeros de guión, flipadas y sobreactuaciones, me ha encantado. Me pareció un peliculón, y a la semana siguiente volví a verla en versión original, porque yo lo valgo.




En el segundo visionado me fijé en que en la película salía gente. Y demasiado rato, en mi opinión. Pero ya que no iba a fliparme tanto con las peleas porque ya me las sabía, me dediqué a ver lo que les pasaba a los humanos.



Y he de decir que salí muy contenta con el personaje de Mako Mori, porque en una película diseñada específicamente para hombres habían metido a una coprotagonista femenina que ni enseñaba cacho, ni era una rubia oxigenada, ni se terminaba liando con el prota. Pero tampoco lo pensé mucho rato. Había ido a ver una peli con un argumento trillado hasta la nausea, con homenajes al kaiju enga que rayaban en el plagio y con unas peleas con las que Michael Bay solo podría llegar a soñar, no una crítica social ni un estudio filosófico, así que me descargué la banda sonora y me olvidé del tema.




Un par de días después comienzo a leer en internet sobre el test de Mako Mori, y un ardiente debate sobre si Pacific Rim es una película machista o feminista. Y aunque en su momento no pensé mucho en ello porque yo al cine - como podéis deducir por el tipo de películas que me gusta - voy a desconectar la neurona, sí que comencé a darle vueltas al tema, y creo que la conclusión a la que llegué es lo suficientemente interesante como para hacer un post sobre ella.

Si no sabéis de qué hablo con lo del test de Mako Mori poned en google "Mako Mori test" - o "test de Mako Mori" - y leed un rato (aquí os dejo un enlace por si estáis vagos, pero aviso que es en inglés xD). De todos modos, aquí comento un par de conceptos sobre los que hablan.

Existe una cosa que se llama test de Bechdel, que pasan aquellas películas en las que:

1) Hay dos personajes femeninos con nombre

2) que hablan entre ellas

3) de algo que no sea un hombre.

Parece una tontería, pero a día de hoy solo se me ocurre La Sonrisa de la Mona Lisa - y Alien, creo -, de entre todas las películas que he visto. Y no he visto pocas. Pacific Rim no la pasa ni de lejos.
Pero mucha gente salió de la sala de cine pensando lo mismo que pensé yo sobre la coprotagonista, y por eso se ha creado el test de Mako Mori, que pasarían aquellas películas en las que:

a) Hay al menos un personaje femenino

b) que tiene su propio arco argumental

c) que no es de apoyo a la historia del hombre.

Que parece que no pero tampoco caigo ahora en muchas películas que lo cumplan. Pero Pacific Rim sí.

Claro que hay gente que argumenta que muy bien, que hay un personaje femenino, sí, qué guay, pero que la película sigue siendo machista. Y otros que no, que es feminista.




Y yo digo que Pacific Rim es una película diseñada para hombres con altos niveles de testosterona en sangre. Robots gigantes dándose de ostias contra monstruos marinos gigantes. Solo falta un cameo de Optimus Prime. Que dicen que hay pocas mujeres, que la coprotagonista vive poco menos que sometida a los personajes femeninos... Y yo digo que sí, que muy bonito todo, pero que quizá estén siendo un poco simplistas.

Muy machista y todo lo que quieras, pero el único torso
desnudo es el de un hombre XD

Primero comentar algo sobre el hecho de que en la película no hay apenas mujeres: Hago karate desde hace ya más de un año, y me he dado cuenta de que en cualquier deporte de contacto la proporción hombres-mujeres es descorazonadora. Las mujeres no pelean. No me voy a meter con los motivos que les llevan a no practicar estos deportes, pero los hechos están ahí. En cualquier torneo veréis que hay más del triple de participantes para la parte masculina que la femenina. En las exhibiciones, si queréis ver tetas tenéis que buscar tíos gordos. Es totalmente natural que si hacen una película sobre peleas no haya apenas mujeres. No es machista, es un reflejo de la sociedad. Ni mi shihan es machista por tener más de 60 discípulos hombres y menos de 10 mujeres, ni que a las mujeres por norma general no les gusten los deportes de contacto es machista. Y por tanto me parece un poco estúpido que alguien diga que Pacific Rim es machista porque los luchadores son en su mayoría hombres.




Pero ojo, para hacer de copiloto del héroe de la película cogen al mejor estudiante, el mejor candidato, el de más nivel; que es una mujer. En eso parece que no han reparado.




Sobre que Mako Mori vive supeditada a lo que digan los hombres: Pues mira, si quien la hubiera rescatado de pequeña y criado como su hija hubiera sido una mujer, le haría caso a una mujer. Pero resulta que fue un hombre, así que por eso ya es machista. Superbien.
Cuando al protagonista de la película le presentan a los pilotos del Striker Eureka, el padre dice sobre su hijo que es su copiloto, y su hijo replica "no, tú eres mi copiloto", dando a entender que hay una jerarquía entre los pilotos, llevando uno la voz cantante y el otro siendo el apoyo.
Lo que están buscando para el héroe de la película es un copiloto. Si el elegido hubiera sido un hombre nadie habría dicho nada acerca de que uno llevara la voz cantante. Pero el copiloto resulta ser una mujer, así que de pronto es machista que el héroe lleve la voz cantante.



(Por cierto: Por lo que se ve en la película, el piloto principal es el que se coloca en el puesto del hemisferio derecho. En Cherno Alfa ese puesto lo ocupa la mujer)

Otra cosa que se podría confundir con machismo es que Mako Mori es japonesa. Y al parecer se ha criado en Japón, porque se comporta, si bien bastante occidentalizada, con un núcleo de educación japonesa muy diferenciado. Esto puede verse muy claramente cuando Mako se queda mirando al héroe en su habitación, este le hace una pillada, ella se asusta, cierra la puerta... y sigue mirándole por la mirilla.
Y se puede ver también, de un modo menos ridículo, cuando el héroe le espeta que no hay por qué obedecer las órdenes, y ella responde muy indignada que no se trata de obediencia sino de respeto. Mako Mori respeta al mariscal en primer lugar porque es el rango más alto de la estación y como tal se le debe respeto, y en segundo lugar porque es su padre. Ella es respetuosa, no sumisa.




Podría parecer que Mako no tiene carácter cuando la insultan y se queda quietecita mientras es otro quien sale a defenderla. Bueno, el héroe tampoco se lía a ostias cuando se meten con él y nadie opina que no tenga carácter. Además, la escena está hecha para ilustrar la confrontación entre los dos personajes masculinos, Mako no tiene ninguna necesidad de responder con violencia a un insulto. Ella eso de la testosterona no lo usa. Asimismo, ella no montaría nunca gresca por respeto al mariscal. Muy japonés todo de nuevo.




Una cosa más: Si Mako tuviera tan poco carácter seguramente habría dejado ganar al héroe cuando se enfrentan en la prueba de compatibilidad al principio de la película. Y no lo hace. Gana, porque es ligeramente mejor que él. La coprotagonista es mejor luchadora que el protagonista, ojo. A ver dónde habéis visto eso.



Por supuesto, el hecho de que Mako Mori no sea una muñeca hinchable a lo Lara Croft, que no lleve ropa provocativa sino práctica, que los personajes masculinos la respeten desde el principio sin tener ella que probar su valía para ello, que su arco argumental no gire alrededor de enamorarse del tío de turno sino de vengar a "sus ancestros"... Todo eso me ha encantado. Pero sí que es verdad que es el único personaje femenino con más de dos frases en la película, y también lo es que podrían haber metido mujeres en papeles como los de los científicos o los operarios de los paneles de control. Pero aún así es refrescante ver que poco a poco surge un nuevo tipo de personaje femenino - como Mako Mori, Hermione, Juno y Beckett, por ejemplo - que tiene entidad propia más allá de alegrar la vista al espectador o ser la enamorada del prota.
Y que conste que yo hasta que Castle y Becket no se liaron no me quedé tranquila.




¿En resumen? Pacific Rim no me parece una película machista. Tampoco feminista. Creo que no tiene la suficiente profundidad para poder decir que sea una cosa u otra. Es una película de gigantes dándose de ostias diseñada para subir los niveles de testosterona del público y poco más, o sea que menos aún se va a plantear cuestiones éticas como el feminismo. Pero tiene un personaje muy innovador, y más teniendo en cuenta el público al que va dirigida: Una mujer de verdad, que no se ajusta al arquetipo de coprotagonista femenino al uso, y que lleva suficiente ropa como para no morir de una bronquitis.



Creo que Guillermo del Toro podría haberse asegurado bastante más taquilla si en vez de a Rinko Kikuchi hubiera elegido a alguien con más tetas, o directamente le hubiera puesto menos ropa a ella. Pero decidió dejarlo como lo hemos visto, y le aplaudo por ello.
Y me gustaría que en los años venideros este tipo de personajes aumentara en número en las películas que están por venir. Porque yo al cine voy a divertirme, no a pensar, pero es agradable que de vez en cuando haya mujeres de verdad retratadas en la gran pantalla.

24 de junio de 2013

Sepulveda 2013

Este fin de semana acudí a mi primer curso de kyokushin en toda regla, con kimono y protecciones y toda la parafernalia - aunque las protecciones de pecho y yo aún tenemos una relación de amor-odio muy complicada de explicar -. Fuimos a Sepúlveda, donde las Hoces del Duratón, solo que no fuimos a hacer turismo precisamente. Nos alojamos en un albergue que hay en la falda del puñetero monte Atlas donde está colocado el pueblo, y desde el viernes por la noche cuando llegamos hasta el domingo por la tarde cuando nos fuimos, basicamente no paramos de entrenar. Lo cual tiene bastante sentido, porque era un curso de fin de semana de entrenamiento de competición.

¿Sabéis estos días que uno hace tantas cosas que le parece que ha pasado más de un día? Pues fácilmente pude haber estado en Sepúlveda una semana, de la cantidad de cosas que hicimos.

Podría escribir media docena de blog con las cosas que hicimos, la gente que conocí, los que ya conocía y volví a ver, lo inspiradores que fueron los monitores, la camaradería de la gente, y todo lo que experimenté, pensé y sentí durante el fin de semana. Pero la mitad de las cosas resultarían aburridas de leer, y otras se convertirían en absolutas chorradas en cuanto las pusiera por escrito, así que ya veremos qué escribo al final.

Antes de poner en orden las cosas para escribir algo coherente y apetecible de leer voy a comentar qué me pareció el curso, mi opinión personal como cinto blanco con la peor forma física que hayáis visto nunca en vuestra vida en un practicante de karate.

Y lo que pienso es que no debería haber ido ni loca, pero que no me lo habría perdonado si no hubiera ido.

Fue mi primer curso en regla de este tipo, y supongo que al final terminan siendo todos un poco lo mismo, aunque siempre es una oportunidad de ver a compañeros de dojos de fuera de Madrid,  pasar un buen rato y entrenar un poco más fuerte de lo habitual, pero claro, ya sabéis que las primeras veces son las que más lo marcan a uno, y la verdad es que me tiré todo el fin de semana pensando que no debía estar allí. Simplemente no tengo suficiente nivel para estar en el mismo saco que la gente que fue al curso, en serio, hasta el niño de 12 años me dejaba atrás. Y las charlas motivacionales de los instructores... bueno, no tenía muy claro si yo podía incluirme entre los destinatarios de sus palabras. Pero como ya estaba allí y no podía volverme a Madrid hasta el domingo por la tarde - y encerrarse en la habitación no era una opción porque a) no se podían cerrar las puertas con llave, y b) compartía cuarto con siete de las ocho mujeres que fueron al curso además de mi - decidí que por el mismo precio podía fingir que era parte de aquello.

Y chicos, he de decir que quiero más. No puedo apenas moverme, creo que tengo una lesión bastante fea en las lumbares, no hay un solo músculo del cuerpo que no me duela, pero qué queréis que os diga, la experiencia ha sido fantástica, la gente ha sido fantástica, las vistas han sido fantásticas, las gramíneas han sido fantásticas... todo ha sido realmente genial. Aunque sea ese tipo de "genial" de las cosas que te gustan una vez han terminado pero matarías por huír de ellas mientras las estás viviendo.

Solo espero que para el próximo esté en mejor forma y no vaya muriéndome por las esquinas tan a menudo.

A ver si mañana cuento un poco cómo fueron las actividades.

Saludos.



24 de enero de 2013

Sobre el ateísmo agresivo

Vaya por delante que me considero una persona creyente: No soy atea, no, sigo pensando que el universo - o multiverso - es algo tan tremendamente complejo que debe de haber alguien o algo, increíblemente poderoso y con mucho tiempo libre, detrás de él. Y que tarde o temprano, con el avance de la ciencia, se podrá llegar a saber quién o qué es. Y también opino que habiendo tantos multiversos, tantas incognitas, tanto por saber, por qué no puede haber algún sitio al que vayamos después de este, porque el universo es tan enorme, tan maravillosamente complejo, que - al igual que Mordin Solus - me niego a aceptar que esto sea todo. Demasiado queda por ver, por hacer, por descubrir.
Por supuesto, si lo que yo creo es cierto o no solo podré descubrirlo después de muerta - o no, porque desapareceré sin más, y no podré descubrir nada porque no existiré -. Pero no voy a vivir dando por válida mi hipótesis, porque si es verdad que solo tengo esta vida, si nada de lo que haga importa, si voy a desaparecer al final... Pues lo mismo me da vivir un valle de lágrimas que hacer que cada momento cuente, la verdad. Porque al final para qué.

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Hace unos años, no recuerdo cómo, vi este video de un señor declarándose ateo agresivo:

   

La verdad es que por aquel tiempo ni la Iglesia católica se había salido tanto de madre ni yo tenía ningún interés en otra cosa que no fuera conseguir los guantes del tier 2 de priest, así que me pareció un video curioso, lo metí en favoritos, y me olvidé de él.

 Pero luego empezaron a saltar las noticias sobre abuso de menores en el clero católico (otro enlace con noticias). Y luego los miembros de la Iglesia comenzaron a desbarrar defendiéndose entre ellos, o intentando desviar la atención de maneras bastante ridículas.
Y todo esto condimentado con la pasividad del máximo representante de la Iglesia, que hablaba de lástima, perdón y reconciliación, pero en ningún momento condenó a los pederastas y de hecho los defendió de manera activa protegiéndolos de ser juzgados - por vuestros actos os conocerán, que dijo un tal Jesús -.

Luego comenzó el temita de los homosexuales. Como España es un país aconfesional pero eso no debe saberlo el señor Rouco Varela, cuando se aprobó que los homosexuales pudieran casarse POR LO CIVIL - que ya ves tú lo que le afecta eso a la señora Iglesia -, más de uno puso el grito en el cielo - por no hablar de la que se montó cuando el Tribunal Constitucional dejó claro que era constitucional casarse con quien te saliera de las gónadas -.

No quiero olvidarme de lo que la querida Iglesia católica opina sobre los ateos, aunque no me deja de resultar gracioso que un hombre que perteneció a las juventudes hitlerianas advierta del peligro del nazismo

Y la última que voy a mencionar, pero supongo que no la única que quede, es la salida de pata de banco de un obispo que coge un discurso feminista de principios del siglo XX y lo convierte en basura anti transexual. Como si la Beauvoir supiera algo de cambio de sexo cuando escribió lo que escribió, vaya. 

 Veía todo esto. Y después volvía a escuchar que no todos son malos, que en la Iglesia católica hay mucha más gente buena que mala. Bueno, pensé yo, como en cualquier sitio hay gente buena y mala, no han inventado el fuego precisamente. Pero veía bastante inactividad por parte de la supuesta gente "buena" a la hora de condenar y expulsar de su organización a la "mala"... más bien lo que veía era ánimo de defenderla. Y eso me hacía pensar cosas. 

Y últimamente he empezado a ver otro tipo de personas. Personas que, siendo ateas, atacan al catolicismo de forma activa y descarada, riéndose de sus creencias, mofándose de su dios, de todo en lo que depositan su fe los católicos. Atacando por igual a los que les han atacado primero y a los que no, es más, buscando creyentes para poder reírse un rato a su costa. 

¿Qué puedo decir? No veo bien los insultos indiscriminados de ningún bando al otro, eso de primeras. Pero no puedo evitar ver una cierta causalidad entre los ataques de la Iglesia católica a todo lo que no hayan dictado ellos como "bueno", y el surgir de este último tipo de personas. 

Vamos a dejar el victimismo de ciertos obispos a un lado: El cristianismo - y más concretamente el catolicismo - es una de las religiones mayoritarias más extendidas. Prácticamente todo el "primer mundo" es cristiano, y el Vaticano tiene poder en todo el globo terráqueo. Nadie discrimina ya a alguien por decir que es católico, es más, y concretando en España, es justo al revés la mayoría de las veces. Ya vale de seguir con la pose de "los creyentes estamos en peligro", que el imperio romano cayó hace mucho, y además desde Constantino ya no se clava en cruces invertidas a nadie. Déjense la pose victimista, de mártires perseguidos, porque ya huele. 

Es más, salvando las distancias, porque también hace mucho que la inquisición terminó, me atrevería a decir que los que son perseguidos por sus "creencias", hoy día en España, son los propios ateos. Que digo yo, en nombre del ateismo no se han hecho grandes masacres, no se han empezado guerras, no se ha condenado a ningún colectivo, no se promueve el odio al diferente... Entonces, realmente, ¿por qué es tan malo? ¿Por qué la Iglesia católica ve la necesidad de estigmatizar a todo aquel que no comparta su fe? 
Y no, no me vale lo de que el buen católico lleva a cabo la evangelización, porque si quieres que los demás compartan tu fe es porque lo ves como algo bueno y quieres compartirlo con las personas que quieres para que ellas sean partícipes de ese algo bueno, pero lo que yo veo irradiar de los supuestos evangelizadores es superioridad, prejuicio, un "eres inferior a mi porque no crees, eres peor que yo, pero me compadezco de ti, para que veas qué bueno soy, y te invito a unirte a mi fe, que es la única y verdadera. Y si no lo haces yo, que proclamo el amor a todos los hombres, te condenaré y odiaré". 

Eso no es evangelizar. Eso, de hecho, no es nada. Y si Jesucristo levantara la cabeza agarraría otra vez el látigo y se liaría a ostias con más de un alto cargo de la Iglesia. 

El ateísmo agresivo es una respuesta a cómo trata el catolicismo a todo lo que sea diferente a ella. El ateo tipo, que quiere vivir sin meterse con nadie y que desde luego no quiere juzgar a nadie por sus creencias, porque no son asunto suyo más que nada, de pronto se ve atacado, hecho de menos, marginado, ridiculizado, "llamado a replantearse su postura equivocada", sin haber hecho nada para provocar a nadie - salvo si ocuparse de sus propios asuntos puede llamarse provocación -. 

Yo me sentiría atacada. 

El ateísmo radical, el que ataca, en realidad no es más que una defensa. Al ateo le han atacado demasiado tiempo, ha estado viendo podredumbre en organizaciones que se sienten superiores a él y le etiquetan de pecador, cuando sin ir más lejos él nunca a abusado de ningún menor, por poner un ejemplo al azar. El ateo ha aguantado décadas de escándalos clericales, de robo por parte de la Iglesia, de ataques a lo diferente por el mero afán de sentirse superiores. El ateo tiene que tragar con el bombardeo católico de los medios "aconfesionales". El ateo tiene que estar de acuerdo con que con sus impuestos se financie la Iglesia católica.  

Y el ateo está harto. Así que pasa al ataque. 

Y cómo no, el malo es él por "atacar sin provocación". 

Pues yo veo provocación para rato, eh.