24 de enero de 2013

Sobre el ateísmo agresivo

Vaya por delante que me considero una persona creyente: No soy atea, no, sigo pensando que el universo - o multiverso - es algo tan tremendamente complejo que debe de haber alguien o algo, increíblemente poderoso y con mucho tiempo libre, detrás de él. Y que tarde o temprano, con el avance de la ciencia, se podrá llegar a saber quién o qué es. Y también opino que habiendo tantos multiversos, tantas incognitas, tanto por saber, por qué no puede haber algún sitio al que vayamos después de este, porque el universo es tan enorme, tan maravillosamente complejo, que - al igual que Mordin Solus - me niego a aceptar que esto sea todo. Demasiado queda por ver, por hacer, por descubrir.
Por supuesto, si lo que yo creo es cierto o no solo podré descubrirlo después de muerta - o no, porque desapareceré sin más, y no podré descubrir nada porque no existiré -. Pero no voy a vivir dando por válida mi hipótesis, porque si es verdad que solo tengo esta vida, si nada de lo que haga importa, si voy a desaparecer al final... Pues lo mismo me da vivir un valle de lágrimas que hacer que cada momento cuente, la verdad. Porque al final para qué.

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Hace unos años, no recuerdo cómo, vi este video de un señor declarándose ateo agresivo:

   

La verdad es que por aquel tiempo ni la Iglesia católica se había salido tanto de madre ni yo tenía ningún interés en otra cosa que no fuera conseguir los guantes del tier 2 de priest, así que me pareció un video curioso, lo metí en favoritos, y me olvidé de él.

 Pero luego empezaron a saltar las noticias sobre abuso de menores en el clero católico (otro enlace con noticias). Y luego los miembros de la Iglesia comenzaron a desbarrar defendiéndose entre ellos, o intentando desviar la atención de maneras bastante ridículas.
Y todo esto condimentado con la pasividad del máximo representante de la Iglesia, que hablaba de lástima, perdón y reconciliación, pero en ningún momento condenó a los pederastas y de hecho los defendió de manera activa protegiéndolos de ser juzgados - por vuestros actos os conocerán, que dijo un tal Jesús -.

Luego comenzó el temita de los homosexuales. Como España es un país aconfesional pero eso no debe saberlo el señor Rouco Varela, cuando se aprobó que los homosexuales pudieran casarse POR LO CIVIL - que ya ves tú lo que le afecta eso a la señora Iglesia -, más de uno puso el grito en el cielo - por no hablar de la que se montó cuando el Tribunal Constitucional dejó claro que era constitucional casarse con quien te saliera de las gónadas -.

No quiero olvidarme de lo que la querida Iglesia católica opina sobre los ateos, aunque no me deja de resultar gracioso que un hombre que perteneció a las juventudes hitlerianas advierta del peligro del nazismo

Y la última que voy a mencionar, pero supongo que no la única que quede, es la salida de pata de banco de un obispo que coge un discurso feminista de principios del siglo XX y lo convierte en basura anti transexual. Como si la Beauvoir supiera algo de cambio de sexo cuando escribió lo que escribió, vaya. 

 Veía todo esto. Y después volvía a escuchar que no todos son malos, que en la Iglesia católica hay mucha más gente buena que mala. Bueno, pensé yo, como en cualquier sitio hay gente buena y mala, no han inventado el fuego precisamente. Pero veía bastante inactividad por parte de la supuesta gente "buena" a la hora de condenar y expulsar de su organización a la "mala"... más bien lo que veía era ánimo de defenderla. Y eso me hacía pensar cosas. 

Y últimamente he empezado a ver otro tipo de personas. Personas que, siendo ateas, atacan al catolicismo de forma activa y descarada, riéndose de sus creencias, mofándose de su dios, de todo en lo que depositan su fe los católicos. Atacando por igual a los que les han atacado primero y a los que no, es más, buscando creyentes para poder reírse un rato a su costa. 

¿Qué puedo decir? No veo bien los insultos indiscriminados de ningún bando al otro, eso de primeras. Pero no puedo evitar ver una cierta causalidad entre los ataques de la Iglesia católica a todo lo que no hayan dictado ellos como "bueno", y el surgir de este último tipo de personas. 

Vamos a dejar el victimismo de ciertos obispos a un lado: El cristianismo - y más concretamente el catolicismo - es una de las religiones mayoritarias más extendidas. Prácticamente todo el "primer mundo" es cristiano, y el Vaticano tiene poder en todo el globo terráqueo. Nadie discrimina ya a alguien por decir que es católico, es más, y concretando en España, es justo al revés la mayoría de las veces. Ya vale de seguir con la pose de "los creyentes estamos en peligro", que el imperio romano cayó hace mucho, y además desde Constantino ya no se clava en cruces invertidas a nadie. Déjense la pose victimista, de mártires perseguidos, porque ya huele. 

Es más, salvando las distancias, porque también hace mucho que la inquisición terminó, me atrevería a decir que los que son perseguidos por sus "creencias", hoy día en España, son los propios ateos. Que digo yo, en nombre del ateismo no se han hecho grandes masacres, no se han empezado guerras, no se ha condenado a ningún colectivo, no se promueve el odio al diferente... Entonces, realmente, ¿por qué es tan malo? ¿Por qué la Iglesia católica ve la necesidad de estigmatizar a todo aquel que no comparta su fe? 
Y no, no me vale lo de que el buen católico lleva a cabo la evangelización, porque si quieres que los demás compartan tu fe es porque lo ves como algo bueno y quieres compartirlo con las personas que quieres para que ellas sean partícipes de ese algo bueno, pero lo que yo veo irradiar de los supuestos evangelizadores es superioridad, prejuicio, un "eres inferior a mi porque no crees, eres peor que yo, pero me compadezco de ti, para que veas qué bueno soy, y te invito a unirte a mi fe, que es la única y verdadera. Y si no lo haces yo, que proclamo el amor a todos los hombres, te condenaré y odiaré". 

Eso no es evangelizar. Eso, de hecho, no es nada. Y si Jesucristo levantara la cabeza agarraría otra vez el látigo y se liaría a ostias con más de un alto cargo de la Iglesia. 

El ateísmo agresivo es una respuesta a cómo trata el catolicismo a todo lo que sea diferente a ella. El ateo tipo, que quiere vivir sin meterse con nadie y que desde luego no quiere juzgar a nadie por sus creencias, porque no son asunto suyo más que nada, de pronto se ve atacado, hecho de menos, marginado, ridiculizado, "llamado a replantearse su postura equivocada", sin haber hecho nada para provocar a nadie - salvo si ocuparse de sus propios asuntos puede llamarse provocación -. 

Yo me sentiría atacada. 

El ateísmo radical, el que ataca, en realidad no es más que una defensa. Al ateo le han atacado demasiado tiempo, ha estado viendo podredumbre en organizaciones que se sienten superiores a él y le etiquetan de pecador, cuando sin ir más lejos él nunca a abusado de ningún menor, por poner un ejemplo al azar. El ateo ha aguantado décadas de escándalos clericales, de robo por parte de la Iglesia, de ataques a lo diferente por el mero afán de sentirse superiores. El ateo tiene que tragar con el bombardeo católico de los medios "aconfesionales". El ateo tiene que estar de acuerdo con que con sus impuestos se financie la Iglesia católica.  

Y el ateo está harto. Así que pasa al ataque. 

Y cómo no, el malo es él por "atacar sin provocación". 

Pues yo veo provocación para rato, eh.