26 de noviembre de 2008

¿No crees, mamá?

Mírame mamá, mira que bien me queda este body, este tutú y estas medias rosas. Mira cómo me subo al escenario en la fiesta de fin de curso, mira cómo bailo con mis compañeras, mira cómo el lazo de mi tutú es más bonito. Mira cómo bailo mamá, mira cómo bailo.

Fíjate mamá, yo solita he escrito a Sopa de Gansos, y voy a salir en el programa. Fíjate cómo me he sentado en la primera fila, para que se me vea todo el tiempo. No sé cantar demasiado bien, pero mira como sonrío cuando salgo al escenario, cómo no me acobardo ante la cámara. Quiero que estés muy orgullosa de mi, mamá, por lo bien que lo he hecho.

Estoy preciosa con este manteo que has cosido para mi, mamá. Seguro que en el grupo de bailes regionales no hay un solo manteo tan precioso. Cuando salga al escenario a bailar seguro que es el que más bonito luce cuando demos vueltas. Y la camisa negra es preciosa también, con toda esa pedrería... Cuando vayamos al pasacalles de Talavera seguro que todos se fijan en lo guapa que voy y en lo bien que bailo. Fíjate mamá, cómo me van a admirar todos.

¿Te gusta cómo actúo, mamá? Soy la más pequeña del grupo, y dicen que lo hago muy bien. Me encanta subirme al escenario, aunque sólo sea el de un centro cultural. Y quiero que estés muy orgullosa cuando me veas subir, porque toda la gente me estará mirando, y lo voy a hacer muy bien para que todos vean qué genial soy.

¿Mamá? ¿No te sientes orgullosa? Mira, una historia cuyo guión he escrito yo ha sido publicada. Vale, es una revistilla con poco volumen de ventas, y no he cobrado, pero ahora mismo hay dos mil personas que están leyendo la historia que escribí yo. Y seguro que les gusta, y se quedan con mi nombre. Mira mamá, es para que te sientas orgullosa, ¿no?

Mira mamá, me han publicado otra historia, y esta vez yo también he dibujado. Oh Dios mío, dos mil personas van a ver mis dibujos y mi historia. No me lo puedo creer. Es genial, ¿no crees? Me siento tan orgullosa. Y seguro que tú también lo estás.

¿Has visto mamá? Salgo en un corto. Y está subido en internet, y presentado a un concurso. Un montón de personas van a poder verme en un corto (vale, de un minuto, y en el cual salgo un total de doce segundos), y saber mi nombre. ¿No crees que es para sentirse orgullosa, mamá?

¿Mamá? De veras, ¿no crees que es para sentirse orgullosa, mamá?

...

¿Mamá?

24 de noviembre de 2008

Primer Concurso Low Cost Film iBanesto

Cortometraje para 1er CONCURSO LOW COST FILM iBanesto.
Con la tematica: "Qué haces para gastar menos y ahorrar en tu vida cotidiana."

actores:
David Díaz & María Eugenia López

dirigida por:
León Pérez

¡¡Ya estáis poniéndole cinco estrellas, o maldeciré a todos vuestros primogénitos!!


Una última sonrisa

Ale, de nuevo mi historia para el concurso de relatos mensual de MFS, en el cual no puedo participar porque soy juez ._.
Esta vez sí que he respetado las bases en cuanto a longitud de la historia. Espero que os guste ^^
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Siempre me encandiló su sonrisa. Desde el momento en que la vi por primera vez, en aquel pub, me enamoré de aquellos labios. Cuando me la presentaron tenía los labios pintados de rojo sangre; siempre los llevaba de ese color. Seguramente sabía el efecto que causaban en los hombres, y quería aprovecharlo al máximo.

Sus labios siempre estaban curvados, siempre expresaban algo. Me encantaba observar cómo tenían una forma diferente según con quién estuviera hablando, pero siempre con las comisuras curvadas hacia arriba. Tardé tiempo en darme cuenta de que la mueca que siempre le encendía el rostro, y que yo comparaba con la expresión de un ángel, no era más que desprecio.

Pero para cuando lo supe ya era demasiado tarde.

Ella era pródiga con sus sonrisas; a todos nos regalaba un guiño, un frunce de labios, una mirada pícara. Todos nos sentíamos especiales por ser objeto de sus coqueteos, y cuanto más felices éramos nosotros, más irónica era su sonrisa. Normalmente las mujeres bellas no son inteligentes, pero ella no solo lo era, sino que además disfrutaba de su superioridad humillándonos a nosotros, su cohorte de vasallos.

Una vez me decidí a hacerle saber lo que sentía por ella. Como tantos otros antes, supongo. Y como muchos más después, me atrevo a adivinar. Y ella respondió a mi sinceridad con otra sonrisa.
Fue la primera vez, desde que la conocí, que no me gustó cómo sonreía. Después de revelarle mis más profundos sentimientos, el anhelo que sentía por ella, todo lo que le inspiré fue una carcajada.
Recuerdo cómo echó la cabeza hacia atrás, y antes de darme cuenta de que se estaba burlando, pensé que tenía un cuello muy hermoso. Un cuello hecho para ser besado. Sí, eso pensé por unos instantes, antes de que una risa aguda cargada de desprecio me atravesara los oídos y me hiciera ver lo monstruosamente cruel que era mi amada.
Sus labios, rojos como la sangre, no dejaron de ser hermosos aún teniendo la boca abierta en aquella carcajada. Pese a mí mismo, junto con el dolor del rechazo y el orgullo herido, se entremezcló en mi pecho el placer malsano que me producía observarlos...

Aquellos labios que tanto deseo, y que aún veo cuando cierro los ojos, en esa última sonrisa que me dedicó, tan llena de desprecio, y que a pesar de todo no hizo sino enamorarme más aún.

Sangre en el kimono

¿Es difícil de quitar la sangre de la seda natural? De pequeña, la primera vez que me puse un kimono, me hice justo la misma pregunta.
Me fascinaron los intrincados dibujos de la tela, teñida a mano. Los que teñían los kimonos debían de ser grandes pintores, para poder darle tanto realismo a aquellos dibujos. Las carpas que saltaban sobre el estanque, ondeando al movimiento de la tela cuando caminaba, parecían estar vivas, e intentando escapar de aquella cárcel de seda que las atrapaba. Las grullas que sobrevolaban el jardín, a la altura de mis mangas, batían las alas cuando yo movía los brazos, haciéndome creer en ocasiones que un pájaro se había parado junto a mi. Las plantas que bordeaban el estanque brillaban con un verde más intenso que los mismo juncos de verdad.
Pero por encima de la fascinación de la suavidad de la tela o lo fantástico de los estampados, tengo el recuerdo de aquella duda. ¿Se podría lavar si llegase a mancharse de sangre?
Nunca llegué a saber la respuesta mientras fui niña. Y la verdad es que me hubiera gustado no necesitar saberla.

Pero ahí estaba él, tirado sobre el tatami, los ojos abiertos fijos en el techo, el torso inmóvil, que había dejado de moverse al asestarle yo el golpe con el canto de la pequeña mesita lacada.
No tenía nada que temer, aquel día nadie me había visto entrar en la casa de té, y me cuidé mucho de que nadie me viera salir.
Pero a la mañana siguiente descubrí aquella mancha.
Un hombre muerto había aparecido en la casa de té que yo más frecuentaba, y mi mejor kimono tenía una mancha de sangre en la pechera del tamaño de un huevo de codorniz.

Tengo sirvientas que lavan mi ropa sucia, pero no podía darles el kimono a esas chismosas. Tampoco tenía idea de cómo lavarlo yo misma sin echarlo a perder. Y tirarlo a la basura no era una opción, porque alguien podía encontrarlo. Ese kimono era demasiado famoso, todo el mundo sabía que me pertenecía a mi.
Así que lo quemé. Y cuando me preguntaron por él, culpé a una de las criadas de su extravío. Las heridas que le dejaron los golpes que recibió la obligaron a guardar cama durante nueve días. Tiempo que se le descontó del salario.

Pero al menos yo me salvé.

Sequía entradil

Sí, lo sé, últimamente no es que esté muy prolífica en entradas nuevas de blog... Tengo que ofreceros mis disculpas a todos aquellos que leéis, e incluso disfrutáis, mis idas de tarro. Pero uno de los efectos colaterales de mi nuevo empleo es no tener un solo minuto para disfrutar de algo tan simple como pensar en algo que poner en el blog. Bueno, de hecho, es no tener un solo minuto para nada.
Como tengo poco tiempo para dedicarlo a pensar, todo lo que se me ocurre escribir son cosas que ya tenía danzando por la cabeza, por lo que solo me salen pasteladas. Y sinceramente, no me apetece convertiros a todos en estatuas de azúcar. Pero por otro lado no voy a postear cosas tontas, como tests chorras o cosas por el estilo, sólo para poder decir que actualizo el blog a menudo.
Así que sintiéndolo mucho, hasta que mi cuerpo no se acostumbre a mi nuevo ritmo de vida (que ya va siendo hora, leñe, que llevo casi un mes trabajando), me temo que el blog va a andar algo escaso de cosas nuevas...
Sorry ._.

20 de noviembre de 2008

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No puedo dejar de pensar en la gracia que tiene que no tenga ni idea de jsp's ni de struts, lleve dos semanas trabajando con jsp's y struts, y absolutamente nadie se haya dado cuenta de que no tengo ni idea de lo que estoy haciendo.

Si es que al final va a resultar que Ctrl^c+Ctrl^v e internet son útiles y todo...

17 de noviembre de 2008

¿Cuántos cafés crees que soy capaz de beber al día?

Haced vuestra estimación, os lo ruego XD

Los que ya lo saben no cuentan.

Sobre endorfinas y lunes por la mañana

Ayer, volviendo al piso, se me ocurrió llamar para avisar de que en una hora estaría allí, y de paso saber si me encontraría o no la casa vacía. Al colgar me disculpé con mi acompañante, porque me pongo bastante cursi cuando hablo con él por teléfono, y sé que la gente puede sentirse algo violenta cuando ve a alguien más basto que una mula de carga hablando como si la hubiese poseído media docena de princesas Disney.
Exactamente, las palabras que usé para disculparme fueron estas:
"Perdona que esté tan ñoña. Si te sirve de consuelo, cuando no tengo pareja soy una amargada de la vida"
Pero tras un silencio en el que pensé lo que había dicho, rectifiqué.
"Bueno, de hecho, soy una amargada de la vida aunque tenga pareja. Lo que pasa es que las endorfinas me cambian el ánimo"

En el autobús de vuelta a casa le estuve dando vueltas a esa afirmación. Es verdad que últimamente, aunque no me noto más animada ni tengo menos líos en la cabeza, la gente de mi alrededor me ve más... relajada (sí, relajada es la palabra, que no feliz). Soy totalmente consciente de que la causa de éste estado de ánimo tan ajeno a mi es una segregación masiva de endorfinas. Y me puse a meditar sobre qué es lo que ha hecho que en mi sangre haya tal cantidad de hormonas que esté a punto de recibir una demanda por abuso en el sindicato de Glándulas.

"Bueno, lo mejor de todo, de lejos, es el subidón que me da al despertarme y verle tumbado a mi lado", pienso. "Es como una droga, solo que mejor, porque no tiene efectos secundarios (bueno, de hecho sí que los tiene, pero al menos no son perjudiciales para mi salud) y es gratis".
Y esta afirmación me desvía del objetivo principal de mi reflexión.

Porque me paro a pensar... El hecho innegable es que me resulta totalmente imposible estar de mal humor (Señores, que es lunes por la mañana, ¡y me he levantado de buen humor! Si esto es normal, que venga Dios y lo vea) por muchos problemas que tenga, sólo por el simple hecho de ver a una persona tumbada a mi lado cuando me levanto. Y esto me pasa a mí, que soy la persona más amargada que conozco.
Entonces... ¿por qué toda esa gente que lleva anillos de oro en el dedo anular está tan enfurruñada?

La respuesta es obvia, al menos para mi. Y me hace sentir afortunada y muerta de miedo a partes iguales.

Pero está en mi mano no caer en lo que ellos han caído. Está en mi mano buscar la felicidad ante todo, porque a fin de cuentas nadie lo va a hacer por mi.

...

Cuando trabajaba en Indra, en la cafetería en la que desayunaba coincidía con una pareja bastante mayor, que desayunaban juntos antes de salir cada uno a sus tareas diarias. Se les veía felices siempre, y a veces dejaban de hablar y simplemente se miraban sonrientes, el uno al otro, cogidos de la mano. Eran realmente mayores para mostrarse tan enamorados, por lo que deduje que no llevarían mucho tiempo. Y me alegré de ver una pareja de personas mayores tan felices de estar juntos.
El amor es algo tan frágil, tan difícil de mantener, y tan fácil de perder... Que es inevitable que esa pareja me diera envidia.

Me apuesto a que esas dos personas también se levantan de buen humor los lunes por la mañana.

Epifanía de lunes por la mañana

Hoy he tenido lo que podríamos llamar una epifanía: Soy una escritora mediocre.

No tengo una sola idea original, todo lo que ideo o es una versión de algo que ya existe, o es "la típica historia de", contada con mi estilo. Puede que no escriba del todo mal, pero lo que escribo no tiene nada que merezca la pena ser leído. Lo mismo daría coger la sección de sucesos de uno de esos panfletos que reparten por la mañana temprano a la entrada de la Renfe.

Supongo que el soponcio que me ha dado al ser consciente de este hecho se me pasará pronto, porque a fin de cuentas yo soy más o menos mediocre en todo lo que hago; darme cuenta de que soy mala en algo no es nuevo para mi. Pero es que me había creído que al menos escribiendo era buena.

Y lo triste es que, siendo mediocre como escritora, sigue siendo de lejos lo que mejor se me da...

14 de noviembre de 2008

La esperanza

Hace unos días echaron en la tele Cadena Perpetua. Yo estaba apalancada en el salón cenando mientras la echaban, así que vi un poco. En un momento dado, uno de los protas, no recuerdo ni el nombre del personaje ni el del actor que lo interpretaba, dijo algo parecido a que la ilusión es lo último que te queda de humano cuando te lo han quitado todo. Que la esperanza es lo que nos hace humanos, y que sin ella dejamos de serlo.

Qué curioso. Está este señor diciéndonos que no hay que perder la ilusión ni la esperanza... cuando esos dos sentimientos son los que más daño pueden hacer a un hombre. ¿Será que uno es humano sólo si puede experimentar dolor, y por eso la esperanza es tan inherente a nuestra naturaleza? Si uno se para a pensarlo, los poemas más hermosos, los libros más inspirados, las obras de arte más destacadas, las vidas más memorables, estaban plagadas de esperanza e ilusión... y de dolor.

Y sin embargo, sigo esperando que un día, al abrir el correo electrónico, en la carpeta donde guardo sus mensajes aparezca uno nuevo. Y sigo esperando que ese correo sea amistoso. Sé que es una esperanza vana, y que cada día que abro el correo y no veo nada nuevo me duele de nuevo. Pero... a fin de cuentas, sin la esperanza, ¿qué le queda al hombre de humano?

6 de noviembre de 2008

Anna Tsuchiya - Crazy World

Increíble.
Una japonesa que rapea y se mueve con ritmo...
Y otra japonesa (aunque por sus ojos yo diría que yo tengo más de japonesa que ella, la verdad) que al cantar abre la boca, gesticula... ¡y baila!

Entre el presidente negro en estados unidos, el papa ultraviejo, y que hay japonesas que gesticulan... yo me huelo que el Ragnarok está cada vez más cerca... XDDDD



Hey oh Hey Collaboration

Get together now,
What you waiting for

Get together now

Get together now,
What you waiting for

Get get get, Get together now)

Get up girl it's to time to move
Fresh de pure with all your heart

Wake up boy, show your vibes
Kiss de fake All your mind

Ai no beads Rock me up
Yoku no parts dream me down
Kowarte iku kono days Oh Why

Revolution bi no mission kono kesshou

Butsukatte Fumaretatte We've gonna change it ! yeah yeah

*Get together and say so what's up
Kakuritsu nande 1% ashita no hikari kono te de Grab it from this crazy world
Get together and let's buckle up
Kakushin nara 100% sou dareka ga kono te de Break it up this crazy world*

Game is over, time is up
Yamanai battlefield
Sacred place, dried up
Count one, two and follow me

Ai no power heat it up
yoku no cage, break it down
Kowarete iku kono days, Oh why?

Destruction Nonfiction kono kanjyou
Dare datte itsu datte You wanna change it! yeah yeah

**Get together and say so oh oh
Hakudatsu nande tei Level zen ka waru ka
nobody knows Save me from this crazy world
Get together and let's kick it up
Genjitsu wa so survival aijyou naki monotachi yo
Wake up from this crazy world**

Oh
Oh

Come on!

Crazy World
Crazy World
(It's a crazy world)

Crazy World
Crazy World
(Yo Come on)

Crazy World
Crazy World uh uh uh

Were gonna change the world

Crazy World, Crazy World, crazy world, crazy world, crazy world crazy world, uh uh uh

Were gonna change the world!

If you don't know which way to go
michi ni mayotta no?
nara kocchi no hou
I'll take you to da wonder world!
Dope na melody
kanaderu no symphony
Oto ni no sete Come on baby follow me...
katsuka ni kikoete kurusa What we need
Ai wo sakebu koe to sono ime
"Zettai" wa nakutemo Maybe we can try
Atarashi sekai de So we all can fly!!!

Repeat *
Repeat **