28 de enero de 2011

Cosejas que piensa una

No soy una persona soberbia.

O sí, no sé. A veces me dan ataques de "tú no sabes con quién estás hablando"-itis, y me sorprendo a mi misma considerándome mejor que ciertas personas. Pero la verdad es que tengo una opinión bastante pobre de mi misma. Gorda, feucha, bajita, de manos pequeñas y regordetas, más bien poco espabilada, con tendencia a cabrearme y a los ataques de nervios, maleducada, bruta... un dechado de virtudes, vamos.

Salvo en el pequeño lapso de tiempo que estuve viviendo en Fuenlabrada - y no todo el tiempo -, siempre me he considerado una mierda, tan deprimente y triste que ni siquiera merece la pena reírse de ella.

Aunque otra cosa que he tenido siempre clara, quizá gracias a los tirones de manta que me daba mi madre cuando no quería ir al colegio porque se reían de mi en clase, es que por mucho que yo no quiera salir de casa, nadie va a salir en mi lugar a vivir mi vida por mi. Nadie me va a traer la vida a mi cuarto para que yo no tenga que levantarme de la cama.
Así que mejor me levanto y hago lo que tenga que hacer cuanto antes, para poder volverme a la cama.

Es una manera de ver la vida un poco derrotista, pero si te paras a pensarlo es la táctica de supervivencia definitiva. No importa lo deprimida que estés, no importa lo mal que te vaya todo, que te haya dejado el novio, hayas perdido el trabajo, te hayan echado de tres pisos compartidos en el trascurso de dos meses, o tu familia te haya dejado de hablar. Porque sigue siendo tu carga, y por muy desastrosa que sea, te tienes que ocupar de ella. Como un perrillo enfermo al que le tienes que costear el veterinario y las medicinas, comprar comida especial y dar mimos para que se mejore. Solo que a diferencia del perrillo, la vida no es algo que se pueda dejar en una esquina y de lo que te puedas olvidar. La vida es una responsabilidad que está siempre ahí, te guste o no.

Así me educaron desde bien pequeñaja. Así he crecido, y así es como vivo. No importa lo jodido que sea cada día, siempre habrá un mañana todavía más jodido si no haces algo al respecto. No vales para una mierda, no le importas a nadie, eres un completo y total desastre. Pero aún así tienes que tirar para adelante.

Y oye, para adelante sigo.

...

Argh, esto pretendía ser otro tipo de entrada. Pero ya se sabe, uno comienza a escribir con una idea, y cuando se quiere dar cuenta...

Muestras (6)



Suspense, misterio, escarceos con lo sobrenatural... Y tuberías, muuuchas tuberías XD

24 de enero de 2011

Escucharnos

En el mundo que nos ha tocado vivir, en el que la supervivencia está asegurada y problemas como la guerra, el hambre o las enfermedades son palabras extrañas que se estudian en clase de historia o se oyen de pasada en los informativos, surge una duda que nunca había sido necesario plantearse antes:

"¿Y ahora qué hago con mi vida?"

Ojo, que no estoy diciendo que se lo pregunte todo el mundo. Simplemente creo que es algo que deberíamos pararnos a pensar en algún momento de nuestras vidas, sobre todo en esos ratos en los que estamos hartos de la rutina y de nuestro trabajo y de nuestros conocidos... y de todo en general.

Ese sentimiento de hastío, de aburrimiento, de estancamiento, es algo que se ha inventado con la sociedad del bienestar. Creemos que sólo nos hace falta tener todas las necesidades cubiertas, dinero para ir a cenar a restaurantes caros o para viajar a países exóticos, y que si tenemos eso seremos automáticamente felices de por vida.
Y sin embargo, el sentimiento de hastío sigue ahí.

Porque a fin de mes llega la nómina y es genial ver la cuenta corriente tan llena, y los sábados vas a comprar ropa de diseño, y puedes costearte ese mueble de estilo tudor, o ese deportivo al que le tenías echado el ojo desde que eras crío. Cuando llegan las vacaciones, 25 días al año, puedes irte a cualquier lugar del mundo, sin importar el precio del billete o el nivel de vida del destino.

...

Y el resto del tiempo, ¿qué?

El resto del tiempo es una repetición interminable del mismo día tedioso en el que te dedicas a trabajar en algo que no te gusta, con compañeros que no te caen bien, y para volver a una casa donde te espera una persona que hace tiempo que dejaste de querer para echarte en cara cosas que hace mucho que te dejaron de importar.

Y así un día, y otro, y otro, y otro...

...

Estoy planteando el peor escenario posible, pero siendo un poco más concreta, yo misma he conocido a gente que ha pasado por esos momentos de angustia, de sentirse estancados, de darse cuenta de que su vida se ha convertido en un bucle de 24 horas de periodo. El sentimiento desesperante de que no tienes ni 30 años, pero ya has llegado al final del camino.

¿Cuándo se estanca el ser humano, me pregunto? Cuando se para, cuando deja de avanzar. ¿Y cuándo sucede esto?
Cuando deja de perseguir una meta.

Pero no tiene por qué ser una meta grandiosa, como descubrir la cura para el cáncer, o pintar cuadros al óleo por los que se paguen millones. No tienes por qué querer ser astronauta, o actor, o el nuevo dictador que unifique Europa, para perseguir algo.

Desde mi humilde punto de vista, cuando uno piensa que ha llegado al final del camino, lo suyo es buscarse las castañas para conseguir otro.

Si estás hastiado de la vida, crees que nada de lo que pueda ofrecerte te llena, te aburre la monotonía de tu existencia... ¿Por qué no te paras a pensar en lo que, de ofrecérsete, te haría sentir pleno?

A todos los hastiados, os propongo que os toméis un día libre del trabajo, y os dediquéis a pasear por la ciudad, o por un parque, o por la playa, o por lo que tengáis más a mano por la geografía de vuestro barrio, y penséis: ¿Qué es lo que de verdad me gusta?

Tú trabajo no te llena, así que, ¿qué trabajo te llenaría?. Tu pareja te hastía, ¿estarías más feliz sin ella, o qué deberías hacer para dejar a un lado el tedio en tu relación? Te aburre todo, ¿qué podría haber que te divirtiera?
Excepto matar gatitos, claro.

Estamos en el mundo demasiado poco tiempo como para preocuparnos por las convenciones sociales, por lo socialmente correcto o incorrecto, por el más que trillado "lábrate un futuro y luego tendrás tiempo de disfrutar", que todos sabemos de sobra que no es cierto.
La introspección es algo a lo que la gente no está acostumbrada; escucharse a uno mismo, lo que quiere, lo que anhela, lo que le hace feliz. Los ruidos de los coches, los anuncios y las cadenas de música no nos dejan oír lo que nos pide nuestro alma.

Así que idos a un lugar tranquilo, donde ningún ruido pueda distorsionar su voz, y escucharla.

...

Y luego, cómo no, viene la parte difícil.
Que es, una vez sabiendo lo que de verdad queremos, luchar por conseguirlo.


Muestras (5)



Y así será la portada, señores! Cortesía de el caballero Pedro Ramón Martínez, aka ElectroCereal!




Quieres verla terminada? Pues antes de que te des cuenta, la tendrás disponible, con otras setenta páginas detrás! :D

21 de enero de 2011

Karma


Nunca he creído demasiado en el karma. Y las pocas veces que he pensado que podría existir, se me asemejaba más a los caprichos de un cabrón con mucho tiempo libre que otra cosa.

No es que sea la Madre Teresa de Calcuta - por cierto, os habéis enterado de que han beatificado a Juan Pablo II? -, pero siempre he intentado ir por la vida sin hacerle demasiado daño a los demás. Viviendo y dejando vivir, que podría decirse. Bajo las capas de bordería y cinismo que me caracterizan, me considero una mujer bastante benévola e inocente.

Y sin embargo, a lo largo de los años la providencia sólo me ha reservado una ostia tras otra, aumentando la intensidad conforme pasaban los años.

Y no era sólo eso: A mi alrededor, mientras me iban hundiendo más y más en mierda, gente que moralmente era más parecida a una rata de agua que a un ser humano no paraba de medrar.

¿Y dónde estaba el karma, digo yo? ¿Dónde estaba el castigo divino, o la providencia, o el destino, o la mierda en bote?
En ningún lugar.






Hasta hace un año y medio.






En Diciembre del año pasado me cabreé de verdad. Ya vale de ser la víctima, dije. Ya vale de aguantar con una sonrisa las ostias de la vida y de los que me rodean. Me cansé de estar quietecita.
Y pasé al contraataque.


Curiosamente, desde que me ha dado por darle su merecido a cada hijo de puta que intenta pasarse conmigo, las cosas han ido mejorando bastante. No es que esté en el séptimo cielo, pero tengo un trabajo en el que estoy a gusto y que es de lo que he estudiado, una casa preciosa en el centro de Madrid, amigos en los que puedo confiar, socios de fiar con los que he empezado un proyecto con el que estoy realmente ilusionada. Y encima tengo a la persona más encantadora del mundo para vivir todo esto a su lado.
Las cosas están jodidas, pero el final del túnel ya no se ve negro.

¿Y qué me enseña esto?

El karma existe. Pero no es una fuerza del universo que se dedique a castigar a los malos y a premiar a los buenos.
El karma son nuestras manos, nuestras voluntades, nuestros actos. El karma hay que construirlo, a palazos si es necesario.

No se trata de ser buenos. Se trata de ser fuertes, de ser justos. Se trata de no quedarse parado ante las injusticias, ante la podredumbre de corazón que es la enfermedad más de moda hoy en día. No hay que mirar esos corazones podridos y lamentarse en silencio, o discutirlo a la hora del café con los contertulios. Hay que levantarse, gritar, y arrancar las frutas podridas con nuestras propias manos.

La pasividad es peor aún que la maldad, porque evita que se haga justicia.

Reaccionar, o dejar que esto se convierta en el mundo al revés.

Muestras (4)



Y más zombis!


Los autores de esta historia se hacen llamar 'Akacia Zombi', y puedes encontrar más de ellos aquí.

Y por supuesto, también en el primer número de la revista!


20 de enero de 2011



La siguiente página es cortesía de Álvaro Sarraseca "Ming" y Lewis.

No querréis perderos el resto de la historia!

19 de enero de 2011

Muestras (2)



De nuevo, una muestra de página de otra de las historias que encontraréis en el número uno de la revista, esta vez de la mano de Nacho Arranz.



Sí, el autor de Dimensions. ESE Nacho Arranz.

Si queréis ver la página terminada, así como el resto de la historia, ya sabéis dónde tenéis que buscarla!

18 de enero de 2011

Muestras


Comienzan los teasers!!!




Esta página - ya terminada, por supuesto - es una de las que podréis encontrar en el número uno de Pulp Cómics Magazine. Esta historia en concreto nos viene de la mano de Nahúm "Katakraos" Rivas.

Mañana más y mejor!