24 de mayo de 2011

Dinámica de amoríos

Estoy confusa.

Si seguimos las reglas de la dinámica de parejas postuladas por la hermana adolescente de Newton en su día, cuando una chica se fija en un chico con pareja, de forma natural acabará odiando a dicha pareja, por muy adorable que sea ésta.
También, en el tercer corolario a la ley de acción-reacción de las parejas, cuando una chica es dejada por un chico, automáticamente odiará a toda representante del género femenino que la siga en el puesto de consorte del espécimen en cuestión.

Estas leyes definen la mecánica de amoríos, son universales a niveles macroscópicos y se cumplen con especial exactitud en las denominadas Condiciones Normales, que se corresponden con los 17 años y tribu urbana pokera, aunque a Condiciones Estándar, correspondientes a los 22 años y tribu urbana pija, también se observa que dicho comportamiento es homogeneo.

En cualquier caso, en el último adendo a las leyes, se puede observar que, en el extraño caso de que estas leyes no se cumplan, el odio es reemplazado por indiferencia, produciéndose de este modo la paradoja de las (ex) novias no celosas, que actualmente es objeto de estudios y tesinas en todo el hemisferio Oeste.
Se observa también que las leyes no tienen ni inversa ni recíproca, no conformando de este modo un espacio euclídeo de citas.

....

Resulta curioso entonces que a los 17 años me convirtiera en el objeto del odio de cierta muchacha que comenzó a salir con el chico que yo adoraba en silencio - porque a mi lo de hablar con los tíos, de adolescente, como que no se me daba -. Me gustaría que alguno de los estudiosos de las anomalías de las leyes de la mecánica de amoríos me intentara explicar por qué, diez años después de aquello, y habiendo la chica dejado al chico en cuestión y estando los tres saliendo con otras personas, el odio que me profesa no ha hecho más que aumentar.

También le pediría a algún estudioso que me explicara por qué de la noche a la mañana me convertí en el tema difamatorio favorito de la chica que ocupó mi lugar como novia de mi segundo ex. Me gustaría saber por qué de pronto una chica que se llevaba bastante bien conmigo comenzó a difamarme de tal manera que gracias a ella la mitad de mis amigos me dejaron de hablar, por el mero hecho de cambiar su condición de soltera a consorte de alguien que había sido consorte mío en el pasado.

Si tuviese a la hermana pequeña de Newton a mano, le iba a decir un par de cositas sobre la dinámica de amoríos y sus reglas universales...

23 de mayo de 2011

Lux sophisticatus

Adrián ha conseguido trabajo. Recemos para que le dure.

-----------------------------------------------------------------------


Leo en la cajita de mi bote de maquillaje mineral que proporciona una "luminosidad sofisticada". Inmediatamente me comienzo a preguntar qué coño significa exactamente aquello.

¿Qué es exactamente una luz sofisticada? Es más, ¿qué hace a una luz sofisticada? ¿Y por qué nos interesa precisamente quedarnos con la de más sofisticación, frente a las demás? ¿Qué tiene este maquillaje para que antes de echárnoslo nuestra luz sea vulgar, y después sea sofisticada? ¿Acaso el polvo del que está hecho también es sofisticado? ¿Y qué coño hace sofisticado a un puñado de polvo rosa que te echas en la cara para no parecer un muerto?

Y la mayor de todas las preguntas: ¿A qué genio se le ocurrió usar el adjetivo 'sofisticado'con el nombre 'luminosidad'?

Pero es que no me quedo sólo ahí: En los libros de 'literatura femenina' que le cojo de vez en cuando prestados a mi hermana me suelo encontrar perlitas como "emocionante sofisticación", "adicción al glamour", o "elegante claridad". Y eso sin meterme a hablar de las revistas femeninas.
No quiero desmerecer a los escritores de los ejemplos citados, pero a mi parecer más que un ejercicio de redacción parece que han tirado las fichas de un scrabble al aire y han apuntado lo que salía.

Sé que a muchas mujeres les gusta que adornen los sustantivos con adjetivos como glamuroso, radiante, sofisticado, mundano, cosmopolita, y demás. Y es normal. Son palabras bonitas. Tienen muchas letras, suenan bien cuando las pronuncian en alto, y siempre van acompañadas de fotografías de alegres colores. Es normal que gusten.

Pero a veces también es interesante, no sé, usar las palabras del modo en el que fueron concebidas, no combinándolas porque suenen bien juntas, como quien escoge colores para hacerse una bufanda.

Vamos, por sugerir algo.


21 de mayo de 2011

No les voteis, pero votad.

Quiero empezar diciendo que me parece tremendamente hermoso que gente de tan diversas ideologías políticas, religiosas, y existenciales en general, nos hayamos unido por fin para exigir que nos traten con más respeto. Llevo hablando del tema mucho tiempo, y no puedo por menos que alegrarme por ello.

Ahora bien, la trampa de esto es precisamente la diversidad de la gente que protesta. Los detractores de las protestas, entre otros argumentos, nos atacan diciendo que mucho quejarnos, pero que no proponemos nada. Así que han ido surgiendo propuestas en el movimiento, primero más generales, como que desaparezcan según qué privilegios de la clase política, que los votos dejen de valer más o menos dependiendo de dónde viva el votante, que no tengamos que cotizar 80 años para que nos quede una pensión decente, o que las empresas que tengan beneficios no puedan despedir a gente porque sí, aludiendo a la crisis.

Todas esas medidas son de sentido común, totalmente apolíticas, y cualquier persona con dos dedos de frente debería exigírselas al partido al que va a votar.
Independientemente de su orientación política.
De hecho, el que haya gente que no esté de acuerdo con estas reivindicaciones, o que piense que exigirlas es una estupidez, me hace pensar que algo va muy mal en el sistema educativo español, para haber parido a según qué espécimenes.

Ahora bien, según las propuestas se van haciendo más concretas, ha habido gente de entre los que protestan que ha dejado de estar de acuerdo con ellas.
No debemos olvidarnos de que en las acampadas hay jóvenes de extrema izquierda, abuelos de extrema derecha, católicos practicantes, ateos convencidos, republicanos, monárquicos, comunistas, capitalistas, y si te pones a buscar seguro que también encuentras a más de un perro verde.

Porque nuestro principal eslogan es que esto no es un movimiento político, sino una protesta de ciudadanos indignados. Lo que queremos es que los diferentes partidos que en teoría representan nuestras ideas nos respeten y nos traten como seres humanos, y sólo eso.
No vamos a montar un partido político que aglutine las ideas de los manifestantes, porque los manifestantes no tienen una ideología común. Lo que buscamos es que cambie la manera de gobernar de los que supuestamente deberían servir al pueblo: Que no gobiernen pensando en nosotros como el ganado que les va a permitir vivir como dioses durante cuatro años más, y con suerte durante el resto de sus vidas, sino en personas con vida y voluntad, y con poder para hacerles caer si no nos respetan.

Me da igual que se diga que "esto lo ha orquestado el de siempre", o que piensen que según pasen estas elecciones todos vamos a volver a casa como los borregos que creen que somos. Me da igual que a la que llamen borrega sea a mi porque "ahora lo que está de moda es estar contra todo". Lo que no me da igual es que haya gente que, convencida y orgullosa de ello, vote a personas que ni la representan ni van a hacer nada por ella, o que con su inactividad permita que la panda de ladrones que nos gobierna siga donde está.

A la gente que piensa que levantarse y protestar no sirve de nada, les digo que no moverse es lo que no sirve de nada, y que si piensan eso, precisamente es porque nunca se han levantado, porque a los que están arriba no les conviene que lo hagan, y se han ocupado de que crezcamos pensando que las cosas son así y no se pueden cambiar. Es como atar a una estaca a una cría de elefante: Cuando crezca tendrá fuerza de sobra para romperla, pero como ha crecido convencido de que no puede, de adulto seguirá creyéndolo.
Y me da igual también que esa gente diga que cuando digo "sistema" y "los de arriba" no sé de lo que hablo, porque ellos tampoco tienen ni puta idea de lo que dicen cuando hablan de "los de siempre".

Tienen razón los que dicen que si tan descontentos estamos, deberíamos demostrarlo en las elecciones. Porque por mucho que la gente se queje de su gobierno, no hace nada por castigarles. Los políticos están tranquilos, porque saben que el país de borregos en el que les ha tocado vivir no va a hacer nada por echarlos. Se van a quedar en su casa "para mostrar su descontento", y van a permitir que el sistema se perpetúe, o van a votar ciegamente a esos señores que nos están quitando la dignidad poco a poco.

No se nos toman en serio porque cuando tenemos la oportunidad de demostrar que los que tenemos el poder somos nosotros, y que si nos dan por culo con botellas de butano vamos a joderles vivos, no lo hacemos. Y encima nos enorgullecemos de ser tan borricos.

Señores, mañana tenemos la oportunidad de mostrar nuestro descontento de manera pacífica. Tenemos el poder de decirles a los que nos están jodiendo que no pueden hacer lo que quieran con nosotros, que si nos tratan mal les vamos a mandar a la mierda y vamos a elegir a otros que puede que lo hagan mejor. Y si esos que elijamos también nos joden, vamos a volver a echarlos, y vamos a repetirlo hasta que se den cuenta que para estar donde están, primero tienen que respetarnos.

Menos "esto es así y no se puede cambiar", y más "no me toques los cojones que te meto un rayo por el culo". Esto es una democracia, demostremos quién lleva los pantalones.

No nos quejemos a la hora del café: Vayamos a votar. Y castiguemos a los políticos que no nos tratan con respeto.

Las cosas no van a cambiar en una semana, pero el que fabricó el tiempo hizo cantidad. Sigamos exigiendo que se nos trate con respeto, sigamos saliendo a la calle de forma pacífica, sigamos castigando a los políticos con nuestro voto. Que se den cuenta de que el pueblo, cuando actúa unido, es poderoso.
Somos cuarenta millones de personas, coño. No me hagáis creer que de veras no podemos hacer nada contra mil o dos mil chupópteros aprovechados.

Y lo que es peor, no lo creáis vosotros.

Mañana, y siempre que haya elecciones, por favor, informaros de las opciones, y votad. Castigad a los partidos con vuestro voto, pero de una forma responsable.

Porque siempre hay partidos que representen vuestras ideologías, no tenéis por qué votar al PP o al PSOE.
Sobre todo porque esos dos partidos ya no representan a nadie.


19 de mayo de 2011

Pequeñas cosas que se pueden hacer

Tengo un novio que no me lo merezco.

Ala, ya lo he dicho.

....................................................

Al hilo de las medidas que propone Runtime Error en su blog, se me ha ocurrido que yo también puedo compartir con la gente dos pequeñas medidas que si se hacen en masa puede que sirvan para mucho más de lo que parece.

El fútbol. Y no digo el deporte, sino del negocio.
No gastéis dinero en nada relacionado con ello. Y no sólo digo no comprar camisetas, ni posters, ni balones de fútbol con logos. No vayais a los partidos. Si no podéis pasar de verlo, quedad con los amigos y bajad al bar de la esquina: Pasaréis un buen rato en buena compañía, y ayudaréis a mantener el negocio del dueño del local. Lo deseable es que dejen de recibir la cantidad de ingresos que reciben, que los estadios se vacíen. Pensadlo racionalmente: Para ver un buen partido de fútbol no hace falta gastarse 80 euros. De hecho, tal y como están las cosas hoy en día, la única manera de ver buen fútbol es irse al polideportivo del barrio un sábado por la mañana...

Dejad de comprar en grandes supermercados. En las tiendas pequeñas las cosas valen lo mismo, y el dinero no va a una multinacional, sino al dueño del establecimiento, que suele ser el mismo señor que está atendiéndote.

Si a alguien se le ocurre alguna manera más de dejar de hacerles el juego a los bancos y grandes multinacionales, toda sugerencia es bienvenida :)

Asumamoslo

Asumámoslo: No estamos en Egipto.

Pero eso no es un motivo a esgrimir a la hora de decir que nos quejamos por gusto.

Me da igual que mis padres lo pasaran peor que yo con Franco y no se quejaran, o que me comparen con cualquier otro colectivo que esté más jodido que yo. Lo siento, pero no soy ese colectivo. Lo lamento por ellos, pero no consiento que se deslegitime mi protesta sólo porque hay gente que está peor que yo.

La verdad de lo que está pasando aquí ya trasciende si estamos mal o no en España. La verdad es que el pueblo está pidiendo que dejen de reírse de él, y la reacción del gobierno y los medios de comunicación está siendo ignorarle y difamarle. Porque los que se quejan son unos pocos y están mal organizados, y no son un peligro para el resultado de las elecciones, así que para qué molestarse en escucharlos, por no hablar ya de hacerles caso. La verdad es que los diferentes grupos de poder están intentando manipular los hechos para su propio beneficio, cuando las concentraciones se han organizado de manera espontánea y sin líderes a través de Internet. La verdad es que una gran parte de los ciudadanos apoya el comportamiento del gobierno y los medios de comunicación, y están encantados de ver cómo se les enseña una lección a "esos antisistema". La verdad es que están llamando etarras a la cara a una gente que se manifiesta pacíficamente y sólo quiere justicia, y nadie hace nada al respecto.

La verdad es que la sociedad española en general apoya - por ignorancia, comodidad o gilipollez - a unos políticos que están demostrando claramente que aplastan sin miramientos la libertad de expresión, y a los que no les interesa una mierda servir al pueblo o siquiera escuchar lo que tiene que decir.

La verdad es que ya no importa nuestra orientación política, porque nos van a joder igual gobierne quien gobierne como no hagamos algo al respecto. Los políticos nos están demostrando que no quieren nuestra opinión, sólo nuestro voto. No hay que ser ciego para verlo.

Y la verdad es que a millones de españoles les da igual que les demuestren tan a las claras que no les importan una mierda a sus gobernantes, porque van a seguir consintiendo que las cosas sigan su curso, y encima se van a sentir orgullosos de ello.

Citando a David Bravo: Como cocos.

......

Nos vemos esta tarde-noche en Sol. Y mañana. Y pasado. Y da igual que en las elecciones de este domingo ganen los de siempre, no vamos a conseguir que las cosas cambien en una semana, pero si seguimos luchando por nuestros derechos, con tiempo podremos conseguirlo. Simplemente, no debemos parar.

Ya nos hemos empezado a mover, hemos conseguido lo más difícil.

18 de mayo de 2011

Todos a Sol

Tengo un trabajo de mierda cuyo sueldo apenas me da para pagar el alquiler y comer.

Llevo unas deportivas rotas desde hace casi un mes, porque si me gasto dinero en calzado, puede que no tenga para pagar las facturas.

Soy subcontratada de segundo grado, cobro un tercio de lo que la empresa en la que trabajo paga por mi, sólo porque así es más fácil despacharme si ya no hago falta, cosa de la que me pueden avisar perfectamente de un día para otro.

Tengo que estar trabajando mientras me muero de ganas de mandarlo todo a la mierda y pirarme a Sol, porque si falto al trabajo sin causa justificada me quedo sin sueldo, y por poco dinero que sea, marca la diferencia entre vivir en una casa o acabar en la calle.

Tengo que estar siguiendo la evolución de la acampada de Sol desde el móvil, porque "por motivos de seguridad", la página de twitter está prohibida. Por motivos de seguridad que incluyen que los de microinformática puedan estar todo el día conectados a Megaupload bajándose cosas, he de añadir.

Ni uno sólo de mis jefes tiene ni idea de qué pasa en Sol para que, como les he comentado, quiera ir esta noche. Ninguno de ellos, de nuevo me veo en la obligación de añadir, cobra menos de 3000 euros al mes.

No sé si lo que ha empezado este domingo quedará en agua de borrajas, o de veras significa que por fin las cosas van a cambiar. Llevo rezando por algo así desde hace demasiados meses; llevo hablando con la gente que me rodea para que se den cuenta de que hay que intentar que las cosas cambien demasiado tiempo; dicha gente se ha reído de mis 'absurdas pretensiones' en mi cara demasiadas veces.

Me gustaría saber si esas personas que tanto me han censurado se echarán a la calle con los demás, o seguirán en sus casitas esgrimiendo los mismos argumentos que esgrimieron conmigo.

Me temo que esto no va a marcar ninguna diferencia. Que los políticos, los que tienen que escucharnos, no van a hacerlo por mucho que se lo gritemos a la cara. Que, como cualquier movimiento en España, cuando pase la novedad todos los borregos volverán a sus rediles.

Pero puede que esta vez de veras signifique algo.

Yo desde luego no me quedo sin intentarlo. No puedo ir a Sol durante el día, gracias a la maravillosa jornada de 12 horas que se estila en España debido al modelo de trabajo por horas y no por objetivos. No puedo ir durante la tarde, porque hay tareas domésticas que sólo puedo hacer en esas horas del día.

Pero por mis cojones que como cuando acabe con la casa siga habiendo una sola persona en Sol, yo me voy para allá.

Y os pediría que vosotros hicierais lo mismo, cuando podáis y el rato que podáis. Porque las cosas TIENEN que cambiar. Y si no exigimos que cambien, por muy difusamente y sin ofrecer soluciones que lo hagamos, sí que no van a cambiar.

Las cosas tienen que cambiar. Y somos NOSOTROS los que tenemos que hacer que cambien.

Yo pido poder tener un trabajo con el que vivir - ojo, no subsistir -. Pido que no me gobiernen unos ladrones que sólo piensen en enriquecerse a mi costa. Pido que no me estén quitando dinero de mis impuestos para "salvar" a unos bancos que baten records de beneficios mientras me extorsionan por todos lados hasta sacarme hasta la última gota de sangre. Pido que no se me recorten libertades como quien se corta el pelo. Pido que no me obliguen a trabajar de los 23 a los 80 años para poder tener un poco de dinero tras jubilarme, mientras que los ladrones que supuestamente trabajan para servirme tienen la vida resuelta sin dar palo al agua en toda su vida. Pido que dejen de bajar mi sueldo mientras los que deberían velar por mi bienestar no dejan de subírselo.

Y todos los que están ahora mismo en la calle piden algo parecido. Y seguramente todo el mundo desee, si no lo mismo, sí cosas bastante semejantes. Sea con la ideología política que sea.

Lo que pedimos es justicia.

¿No os parecen propuestas lo bastante concretas?

Por favor, que esta vez no quede en agua de borrajas. Que esta vez signifique algo. Que esta vez las cosas cambien.

Porque yo no quiero que mis hijos vivan en el mundo que les espera si no lo hacen.

...

Os veo esta noche en Sol. Y la noche siguiente. Y las que hagan falta.

Destruyendo mitos

Recuerdo aquella tarde de una manera extraña. De las cosas importantes, las que deberían habérseme quedado, ni una recuerdo; pero soy capaz de rememorar casi todas las nimiedades.
Quizá sea porque ahora vivo por la zona donde sucedió aquello, y paso por delante de los sitios donde cenamos casi todos los días. O Quizá por lo nerviosa que estaba en aquel momento, mi mente no funcionó como debía hacerlo.
Claro que para qué engañarnos, mi mente nunca funciona como debe.

Sí, estaba bastante nerviosa. Iba a conocer un poco más de cerca a dos personas a las que tenía entronizadas. Y el motivo de la reunión es que esas personas me creían lo suficientemente buena como para ocupar un puesto de responsabilidad en la asociación que presidían... Fíjate, que esas dos personas tan importantes pensaran que 'yo' valía para algo así... ¡Qué honor!

Je, qué ingenua...

Sí, era muy propensa a dejarme impresionar por la gente que "decía" que era importante. 'Oh dios mío, es el presidente de una asociación cultural, tiene que ser un tío fuera de lo común'; y lo era, eso quedó claro. Pero no en el mismo sentido que yo creía.

Con los años, una se da cuenta de que ni las personas a las que admira son tan geniales como creía, ni una es tan insignificante... Bueno, en mi caso lo segundo no se cumple, pero lo que sí es cierto es que con el tiempo y la experiencia, te das cuenta de que lo que cuenta una persona sobre sus méritos personales, y la realidad, raramente se corresponden. Que, tal y como decía una amiga mía, el respeto hay que tenérselo a quien lo gana con sus actos, no a quien lo exige con palabras.

Que el que una persona ocupe un puesto de importancia, en el campo que sea, no garantiza que se haya ganado dicha posición. Que muchas veces, las personas a las que se idolatra sin conocerlas resultan ser la mayor decepción para sus fans.

De nuevo, y como siempre, en el conocimiento se encuentra la mayor de las decepciones. La decepción de ver que todas esas personas que uno cree superiores simplemente porque alguien se lo ha dicho, no son en ninguna medida mejores ni más dotados para nada que uno mismo. Que sólo son personas corrientes y, en la mayoría de los casos, bastante más patéticas que la mayoría. Que sólo están donde están por azar, porque nacieron en la familia correcta o se tiraron a la persona adecuada. Que si por su propio esfuerzo y sus propios méritos fuera, les habría costado llegar a limpiar letrinas.

...

Dos cosas saco de toda esta decepción: En primer lugar, que respetar a las personas es algo que nunca debe dejar de hacerse, pero admirar a alguien simplemente por su cara bonita, sin conocer lo que se admira o por qué se hace, es de tontos.

La segunda cosa que saco en claro es que si esas personas que parecían superiores por los motivos que fuera, pero que resultaron no ser más que seres humanos como todos los demás, pueden estar donde están sin merecérselo ni valer para ello, eso quiere decir que cualquier ser humano corriente puede lograrlo también, si se lo propone.

E igual puede que se lo merezca más que aquellos a los que el azar ha puesto ahí.

3 de mayo de 2011

Como aquí opina hasta el perro del vecino, pues yo también, ¿no?

Va a ser verdad lo que me dicen algunos de que a mi lo que me mola es llevar la contraria.

Me enteré de que Runtimecomics existía a raíz de la presentación de Cómics 2.0 en Barcelona, en Octubre de 2009. Que fue más o menos la fecha en la que comencé a meterme en el mundillo de los webcomics, de hecho. Y hasta unos meses después tampoco es que me volviera asidua a su página, así que podría decirse que le conocí cuando las Runtime Girls y los chistes "guarros" eran la tónica general de su página. Me pareció bastante interesante, dado que la mayoría de webcómics que sigo se podrían englobar dentro del género "slice of life", y el tono picante y socarrón de muchas de sus viñetas me parecía bastante fresco. Puede que esa originalidad que yo les vi a aquellas tiras se debiera a los pocos webcomics que conozco, pero como siempre, esto es mi opinión, y nada más que eso, así que de mi opinión hablo.

Empezando por los comentarios de sus viñetas - con trolls incluidos - y terminando por ese intento de crítico que solo sabe meterse con todo Dios y que dice que lleva un blog sobre cómics, y por el insigne Pziko en Contenido Descartado, he leído de cabo a rabo cada una de las críticas que se le hacen a Run, tanto sobre su estilo de dibujo como de la temática de sus viñetas. Porque yo soy de leer y sacar conclusiones. O al menos últimamente intento serlo, vamos.
Desde los seguidores incondicionales que le amarían aunque hiciera las tiras cagando sobre un folio y fotografiando el resultado, a trolls cuyo motivo para leer su página no me termina de quedar claro, porque parece ser que lo odian a muerte. Y curiosamente, los dos bandos lo amodian por los mismos motivos: Su estilo de dibujo y su temática. Simplemente a unos les gusta y a otros no.

Ahí no voy a meterme, porque un webcomic es de su autor, y siempre que no insulte abiertamente ni incite a la violencia, está en su derecho de dibujar lo que le apetezca.

Lo que me ha llamado especialmente la atención han sido las críticas hacia su persona en lo referente a "haberse vendido" para generar más tráfico en su web, o más ingresos. Vamos, que dibuja tetas y tiras cómicas sin gracia con las que lo único que pretende es generar controversia para que se hable de él.

Pues bien, en ese aspecto yo también tengo mi particular opinión.

Para poder exponerla y que os enteréis de lo que estoy diciendo, os voy a hablar de un autor que conocí hace poco, gracias a mi recién estrenado puesto de coordinadora y coeditora de Pulp Comics Magazine. El autor en cuestión lleva en el mundillo su chorro de años, y ha publicado una serie de tebeos. Tiene montada una mini editorial, que se mantiene mayormente de premios de concursos a los que presenta dichos tebeos, y subvenciones.

Porque no vende.

Nada.

Dejando a un lado la calidad de su dibujo y guiones, que no es algo que tenga importancia para lo que quiero comentar, él está realmente orgulloso de haber podido mantener a flote la editorial - unipersonal y que sólo le publica a él -, y desdeña el gusto del público, al cual desprecia porque "él ha conseguido salir adelante a pesar de ellos".

Aquí tenéis la otra cara de la moneda. Un tío que, independientemente de su calidad como guionista o dibujante, dibuja lo que le da la gana no solo sin tener en cuenta las preferencias del público, sino desdeñándolas. Porque él es un artista, no tiene por qué ceñirse a lo que le diga el vulgo inculto. Si la plebe prefiere comprar los cómics de Iron Man antes que sus obras de arte, peor para ellos, pero eso no va con él.

Claaarooo...

No nos engañemos: Hacemos cómics para que la gente los lea. Puede que los compradores sean una panda de borregos sin criterio, pero esos borregos sin criterio son los que tienen la potestad de hacerte famoso o relegarte al más triste olvido. Y como depositarios de tamaño poder, deben ser como mínimo escuchados.

Runtime, supongo que al igual que todos nosotros, aspira a ser capaz algún día de vivir de sus dibujos. Yo también espero que lo consiga, porque en mi opinión se lo merece: Tiene una web de aspecto cuidado que actualiza con bastante regularidad desde hace años, con viñetas de temáticas variopinta - que, como todo, evolucionan con el tiempo y con las vivencias acumuladas del autor -, colaboraciones, bocetos y alguna que otra mini explicación de su proceso creativo. Como poner viñetas en internet no le da de comer, es más, puede que le cueste dinero, alquila espacio de su web para poner anuncios. De la índole que sea. Y además hace diseños por encargo.

A mi me parece un tío que se lo está currando, que tiene un producto de calidad y competitivo para los tiempos que corren. Y que, por devenires del destino, gusta al público. Haga esto último adrede o no. Y creo que es algo que habría que alabarle, no criticarle.

Una cosa es que al evolucionar sus tiras dejen de gustarte - algo que, por ejemplo, le ha pasado a mucha gente con Linkin Park, y en cuyo caso no veo a nadie llamarles vendidos -, y otra cosa es que como esa evolución no te gusta, decidas llamarle vendido.

Si todo el que vende es un vendido - valga la redundancia - por el mero hecho de ser capaz de hacer un producto que interese a las masas - lo haya hecho por casualidad o escuchándoles y actuando en consecuencia -, entonces nosotros no aspiramos a convertirnos en autores conocidos, sino en vendidos, ¿no?

Vamos, digo yo.