29 de abril de 2009

Ónice's Journal - Prólogo

Ónice no era más que una niña cuando su ciudad natal fue invadida por la Legión Ardiente.

Aunque entonces ella no sabía mucho sobre quiénes eran aquellos seres monstruosos que debastaron gran parte del bosque al que llamaba hogar, y les robaron la inmortalidad a los de su raza, llegó a conocerlos muy bien.
A su hermana la habían trasladado a Moonglade, una fortaleza en mitad del continente, unos pocos años antes del ataque. Tanto ella como su hermana mayor habían dado muestras de talento con la magia natural y divina a muy temprana edad, y los druidas pronto reclamaron a la joven pupila. Ella prefirió quedarse, y convertirse en sacerdotisa de Elune. En el Templo de Ashenvale se inició como estudiante, y demostró una habilidad comparable a la de sacerdotes siglos mayores que ella. Su sensibilidad para con la naturaleza y la Diosa era tal, que podía sentir hasta el más mínimo cambio en los bosques en los que vivía. Precisamente, cuando los orcos comenzaron a deforestar el Sudeste de Ashenvale, fue ella la primera en sentirlo.
¿Pero quién hace caso a una niña, por muy prometedora que sea como pupila?

Cuando los demonios y los orcos infectados de la sangre de Manoroth invadieron Ashenvale, más de la mitad de los habitantes murieron. Los Kal'Dorei eran seres poderosos, pero aquellos seres enloquecidos e infectos tenían tal sed de sangre que podían compararse a las abominaciones que luchaban de su lado.

Sus padres perecieron en la lucha, al igual que la inmensa mayoría de los mayores, para poder asegurar la huída de los más jóvenes, los que aún no tenían edad para luchar, a Moonglade. Ni los demonios más poderosos lograron entrar ahí, si bien el monte Hyjal y su Árbol del Mundo, Nordrassil, no corrieron la misma suerte. Era precísamente ese árbol, lo que quedaba del Pozo de Eternidad, el que les otorgaba la inmortalidad a los Kal'Dorei, lo que buscaba Archimonde. El mayor don que poseían fue lo que probocó su caída.

Ónice estuvo postrada en cama durante toda la guerra, y su salud nunca volvió a ser la misma tras el conflicto. La tierra abrasada, los congéneres muertos, le herían el alma hasta el punto de que el dolor se manifestaba físicamente, aún cuando Ashenvale quedaba a millas de distancia. Cuando los Kal'Dorei, en un intento por recuperar su perdida inmortalidad, plantaron Aldrassil en la costa Norte de Kalimdor, ella se trasladó a la ciudad que se construyó en su copa, lo más lejos posible de la corrupción. Aunque Elune se había retirado del mundo tras la muerte de su hijo, durante la guerra, los Kal'Dorei continuaron con el culto a la Diosa, si bien la incertidumbre de si sería capaz de escucharles hizo que muchos de ellos dejaran de adorarla. Ónice ingresó como aprendiza en el Templo que se erigió en la ciudad sobre Aldrassil, que pasó a ser la capital, al estar la mayor parte de su antiguo hogar destruído y corrupto. Ahí, durante un breve periodo de dos años, pudo centrarse en sus estudios de magia divina y vivir en paz.

Pero la aberración que habían cometido los Kal'Dorei al plantar Aldrassil hizo que el Árbol pronto empezase a corromperse, y pronto las especies animales que vivían sobre él comenzaron a enloquecer y volverse impredecibles, atacandose entre ellos y a los propios elfos. Las plantas comenzaron a brotar enfermas, y nuevas especies nocivas para el Árbol proliferaron en su copa.

Ónice, que había sido una niña alegre y dotada para la magia, sin haber llegado aún a la edad adulta se volvió taciturna y poco habladora, y el tiempo que no pasaba en el Templo estaba sumida en ensoñaciones, sentada en los canales de la ciudad mirando al vacío, alejándose lo más posible del sufrimiento de la naturaleza, que tanto daño le hacía.

No era una niña normal, y eso lo sabían todos los que habían tratado con ella alguna vez. Pese a seguir siendo notable en el uso de la magia divina, nada parecía motivarla, nada la entusiasmaba, no conseguían sacarla del estado de sopor en el que se había instalado poco después de llegar a Aldrassil. Y nadie sabía nunca qué estaría pensando, si es que pensaba en algo.

Hasta que llegó él.

28 de abril de 2009

La espontaneidad, esa entrañable amiga

Hoy quiero hablar de la espontaneidad.

La espontaneidad, esa pequeña cualidad tan preciada y escasa hoy en día, tiende, al igual que la riqueza mundial, a concentrarse en un porcentaje muy escaso de la población mundial. De ahí que haya personas que planifiquen y mediten hasta la manera adecuada de tomar aire, y otras que salgan a la calle desnudos con el cuerpo untado en mermelada mientras leen el periódico simplemente porque les apetece.

Este tipo de ataques de espontaneidad, sobre todo cuando suceden estando acompañado, suelen tener consecuencias perniciosas en la vida pública de quienes los sufren.
Por poner un ejemplo al azar, supongamos que unos amigos van caminando por la calle de noche, y de pronto uno de ellos, sin previo aviso, levanta los brazos y se pone a cantar "Hoy voy a meter to'el cipote...".
Las consecuencias de este ataque de espontaneidad en concreto son de efecto magnético: Polarización del área colindante al espontáneo en concreto.

A veces puede resultar bastante útil, éste maravilloso poder de polarización, cuando se usa de la manera correcta. Por ejemplo, es un poderoso arma para conseguir sitio en la biblioteca, sobre todo en época de exámenes. No es tan eficaz en el caso de las cafeterías, sin embargo, dado que en ellas ya hay bastante ruido y espontaneidad sin ayuda de nadie.

Uno debe tener en cuenta que el poder de polarización es algo a tomar en serio, y no debe usarlo arbitrariamente en lugares en los que las consecuencias serían funestas, como por ejemplo durante un examen, o en una reunión de trabajo.

En resumidas cuentas, y como cualquier disciplina, uno debe estar versado en el arte de la espontaneidad para poder aprovechar sus beneficios sin caer en sus desventajas...

Como por ejemplo, que un desconocido, al oírte declamar que "vas a meter to'el cipote", llame a la policía para denunciar un intento de violación

27 de abril de 2009

Monkey Majik & Yoshida Brothers, "Change"

La música es buenrrollera a más no poder, y la letra es preciosa.
A ver si me voy aplicando el cuento :P



YOU HAD YOUR WISHES BUT YOU THREW THEM AWAY
IT MADE YOU HAPPY YEAH FOR MORE THAN ONE DAY
BUT NOW YOU'RE LOST AND CANNOT FIGURE A WAY
TO GET OUT OF THIS LIE THAT COMFORTS YOU
AND YOU KNOW THAT I WOULD LIE TO COMFORT YOU

RENEW YOUR WISHES GET ON OUT OF THIS FRAY
YOU'LL NEVER CHANGE IF YOU KEEP RUNNING AWAY
A LITTLE TIME, YOU NEED TO FIGURE A WAY
'CAUSE YOU KNOW IT DOESN'T LIE IN FRONT OF YOU
AND YOU KNOW IT DOESN'T LIE IN FRONT OF YOU

I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
(I SAID) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW

BROTHERS ON TOP TRACING ALL THE MELODIES
NEVER CAN STOP 'CAUSE IT'S A NECESSITY
YOU LIKE THE WAY THE NORTHERN BROTHERS
THEY MAKE YA DANCE
I THINK WE'RE CHANGING THE SOUND OF SWEET ROMANCE.
TIME TO PARTY jyuu nippon no ude
EVERYBODY WANTS TO GET STARTED
TAKATANTAN!!! SWEET SOUND OF THE SHAMISEN
TSUGARU STYLE IF YOU KNOW WHERE THEY'RE COMING FROM
WOULDN'T IT BE NICE IF THE WHOLE WORLD GOT ALONG
EVEN ON A SMALL SCALE CHANGE IS POSSIBLE
WE KEEP SAYING THESE THINGS
DON'T EVEN KNOW WHAT THEY MEAN
AS IF WE HAD NEVER SEEN
THE OTHER END OF THE STREET
START TRAVELLING, COMMUNICATING, EDUCATING
SING THEM YOUR SONG
YOU'D BE SURPRISED HOW MANY PEOPLE WANNA HEAR WHAT YOU'RE SAYING
APPLES ARE RED,
BUT TASTE THE SAME AS GREEN WOOO!!

I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
(I SAID) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW

I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
I NEED A CHANGE
'CAUSE IT'S ALL GONE WRONG FOR ME
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
(I WANT) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW
(I SAID) SOMEBODY ELSE TO LEAD ME NOW

24 de abril de 2009

No sabes cómo has llegado hasta aquí...

Llevas bailando con desconocidos tanto tiempo que ya ni sientes los pies.

Ni siquiera sabes por qué viniste a esta fiesta, por qué te gastaste esa ridícula cantidad de dinero en el nido de encaje que te envuelve y con el que no podrías sentirte más incómoda. No entiendes por qué de pronto se te pasó por la cabeza comprar aquella entrada, pasar la tarde en el salón de belleza, maquillarte como si fueras una máscara de teatro japonés.

Sólo sabes que permaneciste despierta demasiado tiempo después del anochecer, que no tomaste los somníferos que te garantizarían una noche sin sueños. Estás furiosa contigo misma por haber sido tan descuidada; llevas más de siete años acostándote puntualmente escasos minutos antes del ocaso, sedada de tal manera que ningún pensamiento te traicione durante el sueño. Siete años, desde que te diste cuenta de que si podía predecir todos tus movimientos, era porque tú le dejabas leerlos en tu mente.

Estabas más cerca que nunca de alcanzarlo. Has dedicado la mayor parte de tu vida a estudiar los documentos que conducen a muchos de sus antiguos asentamientos, y esta vez ibas un paso por delante de él.
Hasta que se te ocurrió seguir despierta tras la puesta de sol.

Un joven alto con una recargada casaca bermellón te rodea la cintura con su brazo, admira tu antifaz de plumas negras y rojas, acerca su cuerpo al tuyo, y sientes cómo comienzas a bailar de nuevo, llevada más por tu pareja que por el impulso de tus pies. Nunca usas zapatos de tacón, y el que llevas ahora mismo es demasiado alto como para siquiera mantener el equilibrio.

Estás realmente furiosa. No tienes la más remota idea de cómo se te ocurrió venir aquí esta noche, así que no te cabe duda acerca de quién puso esa idea en tu cabeza. Mientras tú estás hipnotizada por sus propios pensamientos, disfrazada de decadente dama de la corte y bailando hasta el amanecer, él vuelve a escapar. Y todo porque no fuiste capaz de volver a tu casa a la hora debida.

El corsé forrado de seda apenas te deja respirar, y tantas capas de encaje para dar volumen a la falda te estorban al moverte. Te sofocas y tienes que dejar de bailar. te quitas los largos guantes de raso y te das aire con ellos, mientras tu pareja te observa solícito.

Miras a tu alrededor. Al mar de bordados y encajes que se despliega a tu alrededor. Miras a tu desconocido acompañante, a sus labios rojos por el vino, su peluca mal empolvada, su antifaz de plumas verdes. Desprende un hedor tan fuerte a alcohol y sudor que te hace sentir náuseas. Te disculpas y caminas con paso vacilante hasta los aseos.

Te maldices de nuevo por ser tan estúpida. Te maldices mil veces mientras vuelves a la sala de baile, coges una copa, y aguantas a otro desconocido acercarse a ti, pisarte la falda, dibujar el contorno de tus senos con la mirada. Tienes ganas de abofetearle, de gritarle, de tirarle el contenido de tu copa a la cara.

Alguien te dice que te gires a tu izquierda. Lo haces, pero junto a ti no hay nadie. Vuelves la mirada a tu nuevo acompañante, pero él no sabe de qué hablas. Te giras de nuevo a la izquierda, el miedo empezando a sustituir a la intriga. Todo esto empieza a ser demasiado elaborado para tratarse de una simple huida...

A tu izquierda no se ve mucho más que en cualquier otro lado. Invitados bailando, disfrutando de su mutua compañía, algunos con las máscaras aún puestas, otros con el rostro ya desnudo, el alcohol corriendo por sus venas cada vez en mayor cantidad, a la vez que sus carcajadas se hacen cada vez más escandalosas. Un torbellino de tela, plumas y rostros empieza a girar a tu alrededor. El aire empezaba a faltarte en demasiada cantidad. Te apoyas contra la pared para no caerte.

Entonces lo ves. Una persona se mantiene quieta entre todos ellos. No te habías fijado en él antes, o quizá él no había querido que lo hicieras. Está de espaldas, su pelo negro sujeto a la nuca con una cinta roja, derramando bucles por buena parte de la longitud de su espalda. Entre la gente sólo le ves hasta los hombros, pero alcanzas a adivinar una casaca recargada con una capa de brocado sobre ella, de color dorado. No le ves moverse, pero de pronto está frente a ti, mirándote. La sorpresa hace que te falte aún más aire, te sientes desfallecer, tus piernas dejan de sostenerte.
El hombre que tienes frente a ti te sujeta por la cintura, te aprieta contra él evitando que caigas al suelo. Miras su rostro, y sus ojos negros te absorben por completo. Nadie te ha dicho nada, pero tú ya sabes quién es. No necesitas haber visto su cara para saberlo.

Pensé que todo esto era para darte tiempo a huir, piensas, y otro pensamiento se forma en tu mente: Llevas toda la vida buscándome, dice. Sientes que penetra en tu mente, en tus pensamientos más profundos, y en vez de la repulsión de la que te habían hablado, esa sensación te produce placer. No es necesario, pero asientes ante su afirmación. Vuestros ojos siguen clavados los del uno en los del otro, y notas cómo él se va inclinando lentamente hacia ti.
Ha llegado el momento de terminar con la búsqueda, piensas. O mejor dicho, él lo piensa en tu cabeza. Nadie había sido tan perseverante, nadie había sido tan listo. Nadie había llegado nunca tan lejos.

Nadie se lo merece más que tú.

Sientes sus labios en tu cuello, y se te escapa un gemido cuando, tras el dolor inicial, notas cómo succiona tu sangre. Aquello debería haberte parecido terriblemente obsceno, o eso te enseñaron, pero no puedes dejar de sentir placer. Observas a la gente a tu alrededor una vez más, que sigue con sus diversiones sin darse cuenta de lo que está sucediendo junto a ellos.

"Nadie se lo merece más que tú"

Te llevas la mano al bolso, y sacas una navaja con la que haces un minúsculo corte en el cuello de tu recién encontrado amante. Ves la sangre manar, densa, oscura, brillante.

Y aplicas tus labios a la herida.

23 de abril de 2009

Hablando Crepuscularmente (que no corpuscularmente)

Llevo una temporada viendo en la renfe y el metro el cartelito de la película "Crepúsculo" en DVD. No es que me haya parado a leerlo, pero la foto y el título dejan poco margen para confusiones.
Desde que salió la película - y el fenómeno fan que conllevó - he evitado todo tipo de información relacionada con el tema, y he estado calladita como una niña buena. Pero precisamente el no haberme querido informar sobre un libro que, por lo que me han dicho, no tiene nada de espectacular salvo porque habla de algo que está de moda, y en una película que, por lo que me han contado, es lenta y mala hasta la saciedad, ha sido lo que ha hecho que el cartel del dvd me chocara tanto cuando lo vi.


Según me han contado (corregidme si me equivoco), el libro trata del romance entre un vampiro que se enamora de una humana - ya sabéis, originalidad al poder -. En ese tipo de tramas, siempre se da el hecho de que la humana tiene algo excepcional que la diferencia del resto de mujeres - aparte de tener un chupasangre babeando por ella, se entiende -, y que hace que el vampiro se fije en ella. Pero a la vista del cartel, aparte de pensar que los tíos del after effects han debido hacer horas extra con la cartelería, lo único que me ha llamado la atención es lo vulgar que es la protagonista.

Vamos a ver. Mina Murray era una bella y pura dama cuya candidez e inocencia eran inusuales para la sociedad en la que le tocó vivir. Gabrielle, aparte de ser hermosísima, era una mujer excepcional, tanto para su época como para cualquier tiempo, y una amante de la cultura y de la libertad. Buffy... bueno, guapa guapa, lo que se dice guapa, no lo es. Pero tiene unos ojos preciosos, es muy expresiva, el conjunto de su cara es agradable y característico - que no es la típica guapa hecha con molde, vaya -... y, ¡ey! ¡Es la Elegida! ¡Y pega unas toñas que lo flipas! Y, oye, dar palizas a los malos embutida en vaqueros y tacones de veinte centímetros tiene su morbo. Incluso Claudia era una niña de una belleza sin igual, incluso en el hospital en el que estaba, cubierta de mugre y vestida con harapos, antes de que la convirtiesen.

Pero esta... No sé, típica chica mona vestida con típica ropa de chica mona, peinada como típica chica mona... sólo que no es mona. Es normalita tirando a vulgar.
Eso puede que sea bueno, porque así la gente, al ver la película, no dirá "joder, es que estas tías no te las encuentras por la calle", y las chicas podrán llevar a sus novios a verla sin miedo a que se tiren babeando por la prota durante todo el metraje, y además no se sentirán intimidadas por la presencia de una mujer bastante más mujer que ellas.
Vamos, que tendrá más audiencia.
Un amigo me dijo que precisamente el objetivo del personaje, por el cual ha generado tanto fanatismo entre las adolescentes de hoy en día, era no destacar en nada: Porque da igual que seas guapa o fea, gorda o delgada, vulgar o peculiar, que seas gótica, pija, o surfera (aunque dudo que a una surfer de verdad le guste el tema). Todas pueden tener su vampiro buenorro.

Y ahí estriba el segundo punto que quiero destacar. ...¿Cómo que buenorro? ¿Pero es que nadie se ha parado más de medio segundo a mirarle? Si no fuera por la iluminación y el photoshop - de nuevo, mis felicitaciones a postproducción -, sería un adolescente tirando a delgadito, tirillas, y no demasiado mono de cara. Vamos, que le quitas el morbo de que es un vampiro (ooooohhhhh) y queda alguien a quien no mirarías ni en la peor de las noches de borrachera.

Como yo también pasé por esa fase - si bien con un vampiro bastante más carismático, y en un tiempo en el que el fenómeno fan aún no había llegado a España - puedo entender hasta cierto punto que un montón de púberes se vistan de negro, se peinen en plan emo, y vayan a todas partes con su ejemplar de Crepúsculo (o secuelas) en la mano, suspirando por un personaje de ficción. Puedo entender que, para reafirmar su individualidad y diferencia del resto de la masa, se hagan fotos (en las que, por cierto, todas salen exactamente iguales, salvo talla de pantalón) y las cuelguen en uno de los millones de blogs "auténticos" de Crepúsculo. Puedo entender que todas ellas quieran ser la niñata esa de la que se enamora el vampirillo ese. De veras, puedo entenderlo. Pero me sigue pareciendo un poco triste que, teniendo tantos personajes de ficción carismáticos que elegir como ídolos y a los que querer imitar, incluso si una se empeña en que sea de naturaleza vampírica (por ejemplo, citando nombres al azar, Lestat, Gabrielle, Louis, Marius, Armand, Pandora, Máharet, Mékare, Claudia, Akasha, Khayman...), elijan a alguien que ya es como ellas.
Pero, ey, ¿acaso eso no es lo que se enseña en la sociedad de hoy en día? ¿No es el lema de la educación en este país "Viva la mediocridad, abajo la autosuperación"?

Y ya paro, que me estoy saliendo del tema.

Como me conozco, y gracias al petardo de Chema (¡Hola Chema!) estoy volviendo a las andadas con el vicie de los vampiros (¡Lestat FTW!), seguramente me lea el libro (vale, puntualizo: La saga). Me han dicho que, aparte de ser mucho mejor que la película, es bastante ameno. Y seguramente me guste, y quiera leer más de esa escritora (The Host tiene una pintaza...). Pero con la elección de los dos protagonistas de la película, en mi opinión, la han cagado. Que no es que importe, porque para una púber hormonalmente descontrolada cualquier cosa que lleve escrita la palabra "vampiro" suena a tío bueno... o si no a las pruebas me remito. Pero a mi me sigue chirriando.

P.D. No existe película de La Reina de los Condenados. Y los que digan que la hay, seguramente tuvieron un mal sueño. Eso es, la película de La Reina de los Condenados es un mal sueño.

22 de abril de 2009

Basado en hechos reales

Le dicen a una amiga mía, en el trabajo, que si sonríe tanto es porque no está pagando una hipoteca.

Mi amiga está muy bien educada, y rió el chiste. Quien se lo dijo tubo suerte: Si hubiera sido a mi a quién se lo hubiese dicho, le habría respondido con la mayor de mis sonrisas: "Estoy segura de que la hipoteca no amarga tanto"

(la versión "estoy segura de que no es la hipoteca la que amarga tanto" era demasiado obvia, prefiero el comentario más ambiguo)

Estoy trasteando con una historia corta de ficción para subirla, pero no termina de venirme la inspiración. A ver si a lo largo de hoy consigo terminarla.

17 de abril de 2009

¡El Diario de Ónice, disponible pronto en la web!

Lo he decidido. Voy a subir El Diario de Ónice al blog.
Voy a tenerlo en un blog aparte, porque debido a la longitud de las entradas, resultaría bastante engorroso mezclarlo con el blog en sí. Cómo lleva mi ex su blog, con tres secciones diferentes que no son sino tres blogs diferentes con enlaces de uno a otro, me ha dado la idea de cómo hacerlo.
Mientras cambio un poco el diseño del blog (desde que he aprendido a trastear con CSSs me he vuelto loca >w<), también revisaré los capítulos, aunque creo recordar de la última vez que los leí que me gustaron bastante, y los iré subiendo. Ahora que me siento otra vez con fuerzas para retomar la historia, también seguiré escribiéndola. Creo que mi Oni se merece al menos eso.

Para los que os pille de nuevas (¡Hola Chema!), El Diario de Ónice (Onice's Journal es el título original, porque en español suena a programa de sobremesa) es la historia de mi personaje del videojuego de rol World of Warcraft, Ónice Starbreeze. Es una elfa nocturna bastante jovencilla, que ha vivido muy poco y es muy impresionable (como veréis, no soy de las que proyectan su propia psique en su personaje de juego de rol). En lineas generales es bastante triste y deprimente, pero es que comencé a escribirlo como desahogo en un momento de mi vida en que la única válvula de escape que tenía eran folios en blanco y un bolígrafo (qué artesanal, ¿no creéis?), así que los primeros capítulos son realmente MUY personales... aunque en general toda la historia lo es, vaya.

He preguntado ya varias veces a los que leéis este blog si os interesaría que lo postease... con una participación abrumadoramente alta de una persona, que me dijo que le gustaban más las entradas en las que me metía con el mundo y sus alrededores, así que me tomé eso como un no. Pero ahora no pregunto, simplemente me da la gana de subirlo.

Y ya que vais a poder leerlo, os agradecería que me comentaseis, si de hecho lo leéis, qué os ha parecido.

Ale, ya me he quedado a gusto.

¿Y por qué no iban a querer?

Hoy, por variar, me voy a poner seria. O todo lo seria que puedo llegar a ser, vamos.

Estaba yo en la renfe esta mañana, yendo al trabajo, y rememoré la reunión que había tenido ayer por la tarde con unos amigos (bueno, en realidad aún no son amigos míos, pero espero que en un futuro próximo lleguen a serlo) para hablar sobre el proyecto que uno de ellos se trae entre manos y del que nos ha hecho colaboradores (y del que no sé si puedo decir algo, y por eso hablo de este modo tan vago, para que no os enteréis de nada). Al pensar en ello, me sentí bastante satisfecha, porque la cosa avanza a buen ritmo, y parece que vamos a cumplir los plazos que nos marcamos al empezar (lo cual es, además de bueno, extraño, porque un puñado de jóvenes cumple los plazos, y sin embargo no conozco una sola empresa en España que lo haga... va a ser porque no nos tienen a nosotros contratados).

Aquello me hizo pensar que me siento bastante bien desde que me junto con ese grupito de gente, porque son personas inquietas que le dan una salida productiva a su creatividad, y están siempre envueltos en algún proyecto, sea de la envergadura que sea (y siendo como son amateurs, la envergadura máxima no es demasiado grande. Pero bueno, eso cambiará pronto... *risa maléfica*). Lo que más me fascina de ellos es que "saben" cómo hacerlo, algo de lo que yo nunca he tenido ni idea.
Porque la verdad es que antes de conocerles no sabía lo que era "avanzar" en nada creativo. Desde bien pequeña empecé a tener inquietudes artísticas, y me consta que alguien más, aparte de mi familia, opinaba que tenía madera para más de una disciplina. Pero como nadie (¡muchas gracias mami!) se molestó en alentar esa creatividad, no supe qué hacer con todo lo que empezaba. Llegó un punto en el que me sentí tan frustrada por empezar tantas cosas pero no terminar ninguna, que simplemente aparté esa faceta de mi vida.
Y mira tú por donde que llega esta gente, despierta de nuevo las inquietudes que tenía aletargadas, y me da la motivación y las herramientas para llevar a cabo todo lo que llevo queriendo hacer desde hace años.

Me han servido de inspiración, de fuente de conocimiento, y de estímulo. Gracias a ellos he retomado aquello con lo que más disfruto, y lo mejor de todo es que veo resultados y voy mejorando a cada proyecto que abordo, que es lo más gratificante de todo.
Sin embargo, he notado que gente de mi entorno, que adolecía del mismo problema cuando era joven, al sentir la influencia de este nuevo grupo de gente, de sus inquietudes, su ambición, su creatividad, su determinación... no han respondido de la misma manera.

Además, dependiendo de la persona, la reacción era diferente: Desde el que lo intentaba pero tras dos semanas de trabajo tiraba la toalla, admitiendo (bastante antes de que fuera cierto, si es que llegaba a ser cierto en algún momento) que no pueden con ello, hasta el que, al ver a gente que no sólo comienza proyectos, sino que además los acaba, se ponía verde de envidia y se encerraba en sí mismo y en sus inacabados (durante años, además) proyectos, convencido de que él era mejor que todos los demás, y que no necesitaba su ayuda para triunfar.

¿Y por qué?, me pregunto. Si todas sus vidas han querido demostrar al mundo lo que valen, si sus sueños más profundos son triunfar haciendo aquello que más les gusta, si realmente, tal y como me llevan diciendo desde que me conocen, estaban en la misma situación que yo... ¿Por qué no reaccionaron ante esta oportunidad?

Ah, pero ahí es justo donde veo el problema. Cuando no lo podíamos llevar a cabo, estábamos seguros de que eramos buenísimos, de que si alguien nos diese la oportunidad, seríamos capaces de hacer grandes cosas. Era fácil hablar, por supuesto, cuando no había manera humana de conseguirlo. Pero ahora, con más años, y la ayuda de esa gente, la posibilidad es real...
Y automáticamente surge el miedo a hacerlo.
Porque si toda tu vida has estado convencido de que eras el mejor, pero nunca pudiste demostrarlo, y ahora te brindan la oportunidad... ¿Qué pasa si resulta que no eras tan bueno?

Creo que ese es el motivo por el que uno se tira años con un proyecto sin pasar nunca del mismo punto, y lo recomienza cada vez que la cosa parece que va en serio, o que alguien se fija en él y le da la oportunidad de llevarlo a cabo, dándole los medios. Porque en cuanto la cosa pinta seria, se caga de miedo.
Y da igual que se enmascare como prepotencia, como orgullo, o como una mierda pinchada en un palo. Porque a fin de cuentas no es más que miedo a que, después de tantos años diciendo que eras un genio, resultes ser un paria.

16 de abril de 2009

No he podido evitarlo! XDDDD

Cogido de una entrada del blog de Niniel (que anda por algún lado de la barra lateral de blogs recomendados, por cierto):

Toca el grupo telonero: Lost Paradise. Primera impresión: Son buenos. Segunda impresión: son cojonudos. Tercera impresión: si el guitarrista sigue moviendo así la cabeza, seguro que se le desencaja de la columna, y con un poco de suerte me la llevo de regalo a casa.

XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

P.D. ¿Se nota mucho que me muero de aburrimiento en el curro?

Las hormigas son muy listas... ¿o no tanto?

En la página de inicio de mi sesión en iGoogle hay una ventanita dedicada a noticias, en la que las únicas pestañas que miro son "España", "Internacional" y "Ciencia/Tecnología". En concreto, una de las noticias de la última pestaña que he leído hoy me ha dejado sin palabras:

Una hormiga amazónica renuncia al sexo y prescinde de los machos

Dejando a un lado la risa que me ha dado el titular, me he leído con interés el artículo. Parece ser que es una colonia que se reproduce por clonación de la reina, y que tiene el sistema reproductor tan atrofiado que no pueden perpetuar la especie de otra manera. Y pese a que la variedad genética es un factor determinante a la hora de sobrevivir para una especie, ésta hormiguita es la excepción que confirma la regla, porque lleva con ese modo de reproducción ni se sabe la de siglos.

Yo siempre he pensado que en una sociedad en la que mandasen las mujeres, en la que los hombres estuviesen en sus receptáculos acondicionados para la reproducción, y poco más, por lo menos a corto plazo la sociedad mejoraría de manera ostensible. Porque si toda la población mundial estuviese demasiado preocupada por mancharse los zapatos, despeinarse, arrugarse la blusa o correrse el maquillaje durante la jornada laboral, es evidente que las guerras ya no tendrían cabida.

Ya en el libro La Reina de los Condenados leí que un personaje intenta que la sociedad se componga sólo de mujeres, y que los hombres se limiten a los fines reproductivos. Seguramente estar encerrado en una celda, mantenido a cuerpo de rey, y visitado diariamente por hembras en celo, sea el modo de vivir ideal de muchos representantes del género masculino, así que no le pongo pegas a ese sistema.

¿Pero eliminarlos? ¡Dios Santo, qué radical! Y esas hormigas qué hacen los fines de semana cuando les entra el apretón, ¿¿dedicarse a hacer crucigramas?? Y cuando llegan a casa tras un largo día estudiando o trabajando, y quieren relajarse, se sientan delante del ordenador... ¿y ven en streaming El Hormiguero, o algo así?

En el mismo reportaje sobre las hormigas comentan las ventajas de una sociedad regida por mujeres (con las que estoy totalmente de acuerdo. O si no, mirad a las Asari del Mass Effect, lo bien que les va todo, y son una de las razas más respetadas de la galaxia conocida :P), ¿pero qué hay de las ventajas de seguir teniendo varones en una especie? Y no me refiero a las reproductivas, que quede bien claro.

Porque (recomendaría a los menores de 16 años que no leyeran lo que sigue de esta frase, por cierto. ¡El que avisa no es traidor!) por mucho que digamos que un vibrador tiene todas las ventajas de un hombre y ninguno de sus defectos, eso es una mentira cochina... ¡Los vibradores no tienen ni manos ni lengua!

Ala, ya he soltado la burrada del día. Ya me he quedado contenta.

14 de abril de 2009

Una solución para la crisis

En estos tiempos de crisis, en los que todo el mundo anda preocupado por el dinero, cómo ganarlo y cómo no malgastarlo, me veo en el deber, como ciudadana de pro que soy, de aportar mi granito de arena

El caso es que se me ha ocurrido una idea revolucionaria para paliar, hasta cierto punto, los efectos que la crisis tiene sobre nosotros, esos que se manifiestan en forma de facturas de final de mes. Porque todos los usuarios de casas o pisos sabrán que el agua, el gas y la electricidad no salen precisamente gratis... sin mencionar el suplemento de calefacción que se paga en los meses de otoño e invierno (y con el tiempo que hace, a mi no me importaría tener que pagarlo un par de meses más, si con ello consigo no helarme el culo cada vez que vuelvo al piso...).
Si, he descubierto un modo de reducir drásticamente el consumo de luz, agua y gas, y de disminuir hasta cotas nunca antes imaginadas la necesidad de calefacción (esto último dentro de los límites en los que es posible la vida, claro está).

Enamorarse.

¿Nunca han tenido un amigo o compañero de trabajo, que de un día para otro se convierte en un guiñapo que nunca tiene hambre o sed, y que sólo sabe lanzar suspiritos? Pues ese estado, que en otros contextos puede ser tremendamente molesto - tanto para los demás como para uno mismo, ya que el rendimiento en el trabajo también se ve afectado por los suspiritos - resulta bastante útil cuando hay necesidad de gastar menos.

Piénsenlo bien: No se tiene hambre ni sed, luego se consume menos tanto en la compra mensual como en agua. Cada vez que se piensa en la persona amada, a uno se le suben los colores, por lo que la calefacción se hace innecesaria. Y también se ahorra en productos de farmacia, ya que el cuerpo humano, cuando se está enamorado, genera endorfinas, que son analgésicas y producen sensación de bienestar.

Algunos dirán ante esto que estar enamorado no es la solución, porque puede que el amor no sea correspondido, y entonces los efectos beneficiosos desaparecen. Muy bien. Ante esto digo que casi es mejor no ser correspondido. Porque tanto el hambre como la sed siguen disminuidas notoriamente, los berrinches no permiten enfriarse al organismo, y el bajón subsiguiente hará que la persona se vuelva más vaga para el aseo, tanto de ella misma como de su ropa, y se vuelva descuidada. ¡O sea, que gastará todavía menos agua, y no se comprará pijadas en las tiendas!

Está claro que la solución que planteo es tan original como innovadora, y con ella se reducirán drásticamente los gastos de la población en general, y de los usuarios de hipoteca en particular.

¿Quién se anima?

Horóscopo de hoy


Ojala estas cosas fueran verdad de vez en cuando... no creéis?

13 de abril de 2009

Va a caer un meteorito... o eso dicen

Para variar, nada más llegar al trabajo hoy, he abierto una ventana de firefox, he entrado en mi cuenta de gmail, y he dejado la pantalla de iGoogle, que es la única manera de "ver" mi correo que me permite la conexión. Sobre la vista preliminar de mis cinco primeros correos de la bandeja de entrada, hay una ventanita con hechos famosos que sucedieron en el pasado, en el mismo día del año en el que estamos.
Hoy levanto la vista a esa ventanita, y me veo que la última frase es la siguiente:

2036 - Fecha más probable el asteroide Apophis impacte contra la Tierra.

Eso, como poco, corta el rollo a cualquiera. Así que lo más probable es que un pedrusco choque contra mi planeta de aquí a... espera que cuente... veintisiete años, no? Pues mira tú que bien.

Cuando me hablan de meteoritos, no puedo evitar pensar en películas como Deep Impact, Armaggedon, Sunshine (aunque esta no sé por qué), y de temas holocáusticos por el estilo. Un pedrolo de proporciones desmesuradas llega a la tierra, nuestra pequeña amiga la atmósfera, tan útil en estos casos, no logra desgastarlo lo suficiente como para que se volatilice o se reduzca lo suficiente para no causar daño, y al impactar en la superficie resulta que no es Quantonio, sino piedra de la que hace pupa.

Así que me pregunto: ¿Dónde estaré yo en el año 2036? Pues bueno, con un poco de suerte, no estaré muerta (aunque quizá en el 2037 lo esté, junto con unos cuantos más). Tendré 53 bonitos años, por lo que depende a lo que me haya dedicado, igual ya estoy jubilada y viviendo de las rentas. Bueno, pienso, a fin de cuentas, no es lo mismo que si me dijeran que mañana va a caer un pedrolo del tamaño del Bernabeu sobre Europa y vamos a morir todos. Al menos habré tenido tiempo para vivir.

Y bueno, si me termino de poner filosófica, lo siguiente que me planteo es: ¿Pero realmente habré vivido? ¿Qué es vivir, levantarse todos los días para ir al trabajo, volver corriendo a casa para que no te cierren las tiendas y poder hacer la compra, y pasar los fines de semana en letargo porque la semana te ha dejado demasiado cansada como para tener fuerzas para hacer algo? ¿Qué es, preparar mini vacaciones en grupo con los compañeros del trabajo como único aliciente a una vida cuyos días serán calcos unos de otros? ¿O quizá es casarse y fundar una familia, para que la monotonía la marquen los deseos de un mocoso proyecto de ser humano, que cuando se pueda valer por sí mismo me dejará sola y desamparada, demasiado acostumbrada a vivir para él como para recordar cómo se vivía por una misma?

Cuando era más joven, a veces bromeaba con que no quería morir virgen. Bien, en lo que a eso respecta puedo morir tranquila. Pero mientras ese momento llega, ¿qué? Mientras cae o no cae el meteorito de las narices, ¿nadie me va a explicar de qué va esto de vivir? Antes todo estaba mucho más claro. A cada miembro de la familia se le necesitaba, se sentía útil (y explotado, vale. Pero útil al fin y al cabo) en su entorno, era un engranaje sin el cual todo se iba al traste.

Pero ahora todos somos prescindibles.

Si no eres un buen hijo, tus padres reniegan de ti sin dudarlo, ya que no les traes más que deudas y quebraderos de cabeza, y sin ti hasta ganan en calidad de vida.
Si le provocas demasiadas preocupaciones a tu pareja, te despacha sin mayor explicación, seguramente por otra que le resulte más agradable y menos problemática.
Si a la empresa no le sales rentable, independientemente de que seas buen trabajador o no, te dan puerta y contratan a alguien que, aunque trabaje la mitad que tú, también cobra la mitad.
Si tus amigos ya no se ríen contigo, dejan de llamarte sin más, no necesitan más problemas en su vida, y tienen suficientes amigos con los que divertirse como para poderse permitir perder uno con el que se amargan.

Señores, nos hemos convertido en bienes de consumo. Ya no somos seres humanos, somos prendas de ropa que compran adolescentes caprichosas, tan ilusionadas cuando nos vieron en el escaparate, y tan hartas de nosotros dos meses después, cuando pasamos de moda. No cuenta lo importantes o lo especiales que seamos o nos creamos.
Todos somos prescindibles. Absolutamente todos.

... Y esto es lo que sucede cuando una servidora lee gilipolleces del tipo "en 2037 impactará un meteorito contra la tierra" en iGoogle. Que comienza a desbarrar.

12 de abril de 2009

Blog del Pintamonas

Pues sí señores. Se trata de un ilustrador que conozco desde hace un par de años, y últimamente he tenido la suerte de tratar de manera más estrecha. Su nombre es Chema de la Fuente, y el chico acaba de abrir un blog con el que darse un poquito más de publicidad.

http://ilustradorpintamonas.blogspot.com/

A mi, como poco, el título me hace gracia. Os animo a pasaros, porque el chaval vale un rato largo ^^

Además del blog, que enlazaré en la lista de amiguis blogueros, os pongo aquí su página de Renderosity, donde tiene más cositas suyas ^^

http://www.renderosity.com/mod/gallery/browse.php?username=Arquitekto

Ale, que os guste :D

8 de abril de 2009

Cambio de look

Me cansé del rosa. Demasiada hipocresía para tan poca cosa como es un blog. Aún me niego en redondo a ponerlo negro, porque por mucho que me apetezca, sigue siendo el típico blog emo que tienen todas las quinceañeras góticas de palo, y por ahí sí que no paso. Por lo menos sin haberme leído Crepúsculo. Pero rosa no. No estoy de humor para tener que aguantar un alegre y dicharachero rosa cada vez que me apetezca escribir algo. Ya no es que me haga daño a la vista, es que me quema. Tengo la teoría de que me he convertido en vampiro, pero en vez del sol, lo que me hace daño es el color rosa...
En fin. Tal y como lo he dejado (gracias a Dios aún recuerdo algo de html, así que he podido trastear en la plantilla con más o menos buenos resultados) no me disgusta. Cambiaré los iconitos, que aún son los de la plantilla antigua, cuando consiga unos que peguen, y cuando encuentre la condenada línea de código de la CSS en donde están declarados.
Ya me diréis. O no. Pero bueno, al menos no os dolerá tanto la vista leyendo.

7 de abril de 2009

Ahora me pongo en plan científico

Como soy una firme defensora del método científico y de la corriente filosófica empirista, he esperado a postular esta teoría, que aún requiere de demostración científica para poder ser un teorema, sobre cierto evento que llevo observando desde hace unos años (curiosamente, desde que trabajo) en los entornos laborales humanos en general, y en las empresas en que he trabajado en particular.

Mi teoría es esta: La importancia del cargo que ostenta una persona en su lugar de trabajo, es directamente proporcional al peso de la misma.

Corolario: El número de papadas de la persona mencionada también es directamente proporcional a la importancia de su cargo laboral.

Inexplicablemente, esta teoría no suele funcionar tan bien con las mujeres... si bien con los hombres, hasta ahora, se ha cumplido en un 100% de la muestra observada (queda estudiar si, estadísticamente, es una muestra válida, suficientemente grande como para hacer la generalización al colectivo masculino, y por tanto dar por exitosa la demostración de la teoría).

En el caso de las féminas, los resultados observados no son concluyentes. Aunque con subsiguientes investigaciones de regresión se podría llegar a encontrar la relación subyacente, por vaga que fuera, entre el peso y la importancia del cargo en el género femenino, he decidido desechar éste estudio en aras de mi investigación. Aunque eso también sea debido a que la muestra de féminas con cargos de importancia es bastante inferior al de hombres, y el tamaño de la muestra está bastante lejos de ser válido para el estudio.

...

Dejando de lado la investigación científica, una no puede sino preguntarse, a la vista de los resultados estadísticos, si la escasez de mujeres con cargos de poder no se debería a que, en nuestro subconsciente, todas nos hemos dado cuenta de esa extraña relación entre peso e importancia... y preferimos tener el culo pequeño y respingón, aunque sea a costa de no ascender.

5 de abril de 2009

Películas inocuas?

Esta noche, anhelante de soledad, y deseando acabar hasta con la última sinápsis de mis maltrechas neuronas, llené mi mochila con películas que, en un primer vistazo, me parecieron inofensivas, y me fui a casa, o a lo que llamo casa desde hace poco más de medio año, a pasar una amena velada con mis entrañables compañeros el sofá, la manta, el cojín, y el lector de películas de la Xbox 360.
Cuando llegué, pasé revista a las películas: Ice Age, El Diablo viste de Prada, American Dreamz, Kill Bill VolI, Titán A.E. y Jumper.

Creí recodar que tanto en Jumper como en American Dreamz había una subtrama amorosa, así que las descarté. Ice Age me pareció demasiado simple como para poder matarme todas las neuronas, así que la descarté. Kill Bill parecía una buena opción cuando la metí en la mochila, pero al sacarla me acordé de que, a fin de cuentas, la película iba de una chica que huye de su amante, que la persigue y la deja en coma durante años, y al despertar es ella la que quiere vengarse. O sea que descartada esa también. Titán A.E. tiene a un hombre y una mujer cogidos de la mano en la portada, así que la descarté por precaución. Sólo me quedaba El Diablo viste de Prada.

Me pareció una buena opción: Frivolidades sobre las revistas de moda, Meril Streep y Anne Hathaway, ningún chico con pinta de heterosexual en la portada, y ninguna referencia al amor en el resumen de la contraportada. Así que metí el dvd en el lector de la Xbox, me senté en el sofá, me tapé con el saco de dormir, cogí el mando, cambié el idioma y los subtítulos al inglés, y le di al play.

La película no estuvo del todo mal: Mucha frivolidad, muchos trajes bonitos, el típico cambio de imagen de Anne Hathaway al que todos nos acostumbramos en Princesa por Sorpesa, todos los personajes hablando como si les metieran prisa, de modo que apenas entendí nada y mucho menos llegué a leer los subtítulos, por mucho que me concentrara... En resumen, lo que quería ver.

Pero hubo una cosa que no me terminó de gustar: Había subtrama amorosa.

¡Pero por Dios! ¿No se paran a pensar en el daño que pueden hacer si no avisan de que una película tiene contenido romántico, por secundario que sea?
Porque imagínense que una pobre chica dolorida y con los ojos tan amoratados de llorar que le cuesta hasta abrirlos decide ver una película para intentar pasar dos horas sin pensar en nada que la haga volver a estallar en llanto. Eso es algo que está a la orden del día, la gente va al cine, o alquila películas, o se las compra, para poder pasar un par de horas con la mente en blanco, aislados de su miserable existencia, imaginándose que las fantásticas cosas que están presenciando les suceden a ellos, o símplemente masturbándose mentalmente con las protagonistas.
Pero imagínense que esa incauta joven, que ha elegido la película cuidadosamente de modo que no contenga absolútamente nada que pueda herir su dolorida sensibilidad, se encuentra con que la película, en vez de aliviarla durante 120 minutos, lo que hace es que se ponga a llorar con más ganas.

¿En qué están pensando los diseñadores de portadas para los dvds, o los que hacen las sinopsis que van en las contraportadas? ¿Qué es esto, una especie de conspiración para llevar al suicidio a todas las mujeres deprimidas? ¿No se dan cuenta de que, al menos en América, si no avisan de algún modo de que el contenido de la película puede matar, les pueden meter una denuncia del quince? No sé, un cartelito en la parte baja de la carátula, de esos en blanco y negro, como en el tabaco, que indique que "No es recomendable ver esta película si se encuentra en un estado de ánimo sensible", o "Ver esta película con el síndrome premenstrual le puede matar a usted y a los que le rodean" tampoco costaría tanto, ¿no? Vale, no se venderían tantos pañuelos de papel. Pero piensen que, en tiempos de crisis, un muerto es una persona que no paga impuestos.

Por favor, tengan esto en cuenta la próxima vez que diseñen la portada para una película.

3 de abril de 2009

Asmómetro

Leo en los paneles de publicidad del metro una campaña para promover el ejercicio dentro de los propios túneles que lo conforman. Animan a subir andando las escaleras y a caminar por los pasillos.

La primera vez que lo leí tenía un ataque de asma de los que hacen quedarse sin respiración a un elefante, debido a que el aire del metro, por mucho conducto de ventilación que tenga, está viciado y, en el mejor de los casos, cargado de humedad. Y digo en el mejor de los casos, porque en el peor es que ha habido una avería y los pasillos están saturados con humo y olor a escoria quemada, pero gracias a Dios esos casos se dan muy aisladamente.

Por eso me hizo tanta gracia el anuncio. Imagínense al típico oficinista cuarentón, con calva incipiente y barriguita de las que llaman cerveceras, subiéndose a pata, con maletín y portátil incluidos, las escaleras de Plaza España. O mejor, imagínenselo haciéndolo, pero con el aire cargado de humo y olor a plástico chamuscado, y una humedad relativa del 400%.

Que todos sabemos que somos unos vagos y cogemos los ascensores y las escaleras mecánicas por vagancia, vale. Pero en concreto yo esta primavera, en la que el mero hecho de correr veinte metros porque se me va el metro me provoca tal ataque de tos que acabo vomitando el desayuno, agradezco los tramos en los que no tengo que forzar mi mermada capacidad pulmonar, que por cierto, ya se resiente cada vez que me meto por uno de esos endiablados túneles a los que llaman Bocas de Metro.

Por todo lo expuesto, y en honor al mejor metro del mundo (que no lo niego, pero si este es el mejor, cómo estarán los otros...), he hecho mi propia campaña de fomento del ejercicio en los túneles del suburbano madrileño:

ASMÓMETRO.

Aprovecha tus trayectos diarios en metro como una oportunidad más para empeorar tu calidad de vida.


¿Cómo?
. Disfrutando de los vapores tóxicos de las averías de los motores de metro.
. Haciendo el mayor esfuerzo físico posible, para que el aire viciado de los andenes inunde hasta el último de tus alveolos pulmonares.

Con estos pequeños gestos, la alergia al polen se convertirá en el menor de tus problemas, y así CUANDO SALGAS A LA CALLE TE SENTIRÁS DE MARAVILLA EL RESTO DEL DÍA

Recuerda que los BENEFICIOS DE LOS ATAQUES DE ASMA son:

. Si la tos que te entra es lo suficientemente fuerte, puede ser un aliciente perfecto para perder unos kilos: Un ataque de asma después de comer, y será como si no hubieses comido!

. Ayuda a que los músculos pectorales estén firmes y tersos. Casi un millón de músculos se activan en cada ataque de tos.

. Mejora las relaciones con los compañeros de trabajo, dando un tema de conversación común que comentar en los ascensores y cafeterías.

. En adultos de edad avanzada, un ataque de asma puede ser mortal, con lo que se reducirá la cantidad de dinero que el estado tenga que usar en pensiones, y así tendrá más dinero para mejorar el metro con, por ejemplo, cosas tan útiles como televisores. Es ideal para esos días en los que quieres abstraerte o leer un libro en el transporte público, sobre todo en los andenes en los que va acompañado de megafonía!