viernes 2 de marzo de 2012

Las maravillosas horas extra no remuneradas

"No, si en esta empresa no somos de hacer horas extra. Bueno, salvo cuando hay que entregar el proyecto, que entonces hay que quedarse sí o sí. Pero eso es solo de vez en cuando"

"¿Cuándo puedes tener esto?"
"Pues yo sola, en 5 días. Si lo hago con Carlos, unos 2 o 3"
"Vale, pues ténmelo mañana"

"Puf, estoy hecho polvo, llevo toda la semana saliendo a las 9 de la noche (llegando a las 8am). Pero claro, esto hay que tenerlo para la fecha..."

...

Hoy, damas y caballeros, voy a hablar de las horas extra no remuneradas.

Cada vez en más empresas se está instaurando el tratamiento de las horas extra no remuneradas como algo que está ahí, que se tiene que hacer, que es normal que exista y que puede ser motivo de despido si te niegas a hacerlas. Es algo necesario para terminar los proyectos, para cumplir plazos, para no salirse de presupuesto. Y la empresa espera que las hagas sin quejarte e incluso alegre por ello, ya que es una manera de devolverle todo lo que ella te da.

Dios, ese último párrafo está tan lleno de mierda que creo que va a empezar a chorrear del monitor...

Vamos a dejar un par de conceptos claros: En primer lugar, y con este motivo debería ser más que de sobra para que nadie hiciera ni un minuto de más, las horas extra no remuneradas son tiempo que pasas trabajando GRATIS para tu empresa. La última vez que lo miré, si tú no trabajas en una empresa esta no te paga. ¿Entonces por qué la inversa se acepta con tanta alegría?

Ahora pasemos a ponernos más técnicos. Voy a hablar del caso que me atañe más directamente, el de las empresas desarrolladoras de software, centrándome única y exclusivamente en este tema.

Como mera programadora que soy - el último mono, por mucho que en mi contrato ponga "analista" -, tengo la libertad de seguir las órdenes de mi superior, y en los casos excepcionales en los que me preguntan "cuánto tardarías en hacerlo", responder con una estimación realista (más un día por si acaso, aquí no engañamos a nadie). Esas son mis atribuciones laborales, y por esas funciones me pagan.

Luego están los puestos por encima de mi. ¿Qué hacen exactamente esos señores en una empresa desarrolladora de software, si no programan?. Pues en la mayoría de los casos planifican: Cuánta gente necesitan para llevar a cabo un proyecto en tanto tiempo, cuánto tiempo necesitan para llevar a cabo un proyecto con tanta gente, cuánto dinero estiman que necesitarán para terminar el proyecto en tanto tiempo con tanta gente... Decisiones bastante cruciales a la hora de acometer cualquier tipo de trabajo, de hecho.

En la mayoría de los casos esa gente encargada de hacer las estimaciones no tienen ni puta idea de cómo hacer un "hola mundo", más de cuánto se puede tardar o cuánta gente se puede necesitar para hacer una aplicación web de complejidad media.

Pero ey, la cosa no es tan grave. En teoría - y digo teoría porque nunca he visto que pase -, esos jefes le preguntan a sus subordinados "oye, ya nos hemos leído la petición del cliente, el documento de requisitos, el funcional y el horóscopo del día para Aries. ¿Cuánto crees que se tardaría en hacer, y con cuánta gente?". Porque no saber es una enfermedad que tiene una cura tan fácil como preguntar al que sabe. Y los programadores, a base de darnos de cabezazos contra ordenadores año tras año, hemos desarrollado la maravillosa habilidad de poder estimar cuánto vamos a tardar en hacer algo.

Así que son los jefes los que tienen que estimar tiempo, recursos - gente y software - y presupuesto, basándose en los criterios que sea. Y luego organizar a los trabajadores, preocuparse porque no les falten recursos para llevar a cabo su tarea de forma óptima, controlar que se vayan cumpliendo los plazos, y pelearse con el cliente si quiere cambiar los requisitos una semana antes de la entrega porque el vidente le ha dicho que el azul elegido para los botones le cierra los chakras.

Esas son sus atribuciones, y por desempeñar estas tareas, amén de por comerse los marrones si no se llega a la fecha de entrega, les pagan.

Todo esto lo he narrado usando la misma aproximación que un profesor de física de BUP: Simplificando hasta el máximo y obviando prácticamente a todos los actores salvo a los dos que
me interesan; a saber, el que curra y el que planifica. Ahora, como si fuéramos subiendo de curso, voy a ir introduciendo uno a uno al resto de los actores de este circo que es el desarrollo de software.

Por un lado está el cliente, que quiere una aplicación que funcione perfectamente, tenga el aspecto que él quiera, y a ser posible lo más pronto y al menor precio posible. Este sujeto saca a subasta - creo que se llama así - el proyecto, para que las diferentes empresas del sector le hagan sus ofertas, y él quedarse con la que más le convenga, teniendo en cuenta los parámetros ya descritos.

En el otro lado tenemos un alto cargo de empresa que quiere ganar dinero, y que sabe cómo conseguir el contrato del proyecto software: Ofreciéndole hacerlo en menos tiempo y por menos dinero que la competencia.

Al final el contrato lo gana el que se ofreció a hacerlo por la menor cantidad de dinero en el menor tiempo, sin tener en cuenta lo realista o no de dichas estimaciones. Porque al cliente lo que le importa es tenerlo rápido y barato, no se ha parado a pensar que es imposible hacer lo que él pide en el tiempo que le han prometido y por tan poco dinero. Eso ya es problema de la empresa.

El proyecto llega a un mandamás de la empresa, que con el presupuesto en la mano - que no con el calendario - hace cuentas para calcular cuántos curritos necesita pedir para que lleven a cabo el proyecto de forma que él se quede con la mayor cantidad posible de lo desembolsado por el cliente.

En este punto tenemos un proyecto que, antes incluso de comenzar, ya tiene unos plazos incumplibles y MUCHA menos mano de obra de la necesaria gracias a la oferta de la empresa, de una cantidad menor de la necesaria, y a la avaricia de los cargos intermedios.

Llegamos a los que pringan: Jefe de proyecto y curritos. Pónganle todas las escalas intermedias que quieran si lo desean, yo voy a simplificar al máximo siguiendo con mi aproximación de profesor de física de instituto.

El jefe de proyecto, que por regla general suele ser alguien a quien han puesto allí porque es demasiado inepto para seguir ascendiendo, se encuentra un panorama bastante poco motivador: Tiene que conseguir que un escaso grupo de programadores saque adelante un proyecto en un periodo de tiempo irrisoriamente corto, y con un presupuesto con al menos 3 ceros menos de lo que él cree necesario. Pero como él lo que quiere es quedar bien y cobrar la prima de objetivos cumplidos, cuando le preguntan si podrá cumplir plazos asiente muy seguro. Y en vez de hacer lo que he explicado al principio - consultar con los trabajadores el tiempo y los medios que necesitan, pedir dichos medios, hablar con quien haya que hablar para conseguirlos... - le pasa el marrón a los programadores sin más.

Y ahora llega lo divertido. Porque a los curritos les dicen que tienen que sacar aquello adelante en tanto tiempo con tantos medios. Y esos curritos, que de toda la cadena trófica de la empresa son los únicos que saben de qué se está hablando, se llevan las manos a la cabeza. Podrían expresar su descontento pero lo mismo daría porque ya está todo firmado y sellado. Así que lo único que pueden hacer es sentarse frente a sus ordenadores y rezar al dios de las causas perdidas para que les de meses de 60 días.

Se acerca la fecha de entrega y los plazos no se cumplen, como es natural. Y el jefe de proyecto ve que se va a comer un marrón - por no mencionar que perderá su prima -, y les "pide educadamente" a sus subordinados que se muden durante un par de semanas al lugar de trabajo para poder trabajar el mayor número de horas posible al día. PERO obviamente no le comunica a sus superiores que sus subordinados están haciendo más horas extra que el chapista de Iron Man, porque eso lo haría quedar muy mal como gestor de proyecto - y perder la prima -, y él lo que quiere es una subida de sueldo, no una reprimenda. Así que no apunta esas horas extra que hacen los curritos por ningún lado para que nadie lo sepa o, en el peor de los casos, para que nadie pueda probarlo.

O sea, que al currito al que le toca quedarse hasta medianoche todos los días nadie le paga esas horas. Y tampoco puede negarse a hacerlas, porque la opción es que le echen de la empresa y contraten a alguien que SI hará horas extra.

...

Unos clientes avaros que no saben lo que piden y a los que les importa más la rapidez que la calidad; unos empresarios obsesionados con los beneficios que no piensan en que los que trabajan en sus empresas no viven del aire; unos mandos intermedios ineptos que solo piensan en las primas por objetivos; unos trabajadores cobardes que no saben decir "aquí me planto" y viven con el miedo perpetuo a perder su triste salario.

Todo ello hace que a mi me miren mal cuando me voy a las 5 del trabajo porque ya he cumplido mis 8 horas y yo NO hago horas extra. Aunque yo creo que debería ser al revés.

Porque por culpa de los que SI las hacen, yo, que hago mis horas y durante ellas trabajo como el que más, quedo mal en la empresa. Y yo, desde luego, gratis no trabajo.

Food for thought!

viernes 24 de febrero de 2012

"Reseña" revista Glamour XD

Como hay gente que parece que no me lee por twitter pero sí por el blog, pongo esto también aquí, además de anunciarlo en twitter. El aburrimiento es mu malo...



Especial de Pulp Comics Magazine, ya a la venta

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Lo veníamos anunciando desde el mes pasado, y por fin aquí tenéis lo prometido. Señoras y señores, con ustedes, el primer suplemento por internet de Pulp Comics Magazine.

Este suplemento digital en formato pdf contiene historias no publicadas de los números 1 y 2, así como contenido extra que no se publicará en papel, incluyendo el siguiente capítulo de Lazarus Sunshine (por Aitor Eraña) y la primera parte de un reportaje en el que nos contarán cómo la editorial de cómics más famosa, Marvel Comics, ha ido evolucionando a lo largo de los años influenciada por la situación histórica de los EEUU.

Pero tampoco vamos a dar mucha información sobre el contenido... porque eso será algo que descubriréis vosotros mismos :P























CARACTERÍSTICAS:

Archivo .pdf. 34 páginas. 50,5 MB. Formato din A-4. Obviamente, mayor resolución que en la web.

PVP: 1,41 euros.

CÓMO Y DÓNDE COMPRARLO:

En este caso, sólo podréis comprar el suplemento en esta web. Podéis comprar mediante una cuenta de Paypal, con tarjeta de débito o crédito, o mediante transferencia bancaria, y desde cualquier país del mundo, al ser formato digital.

Solo tenéis que hacer click en el botón “Comprar ahora” que encontrareis en ESTE ENLACE para iniciar la compra con cuenta de Paypal o mediante tarjeta de débito o crédito. Seguid los pasos rellenando todos los campos, hasta que la compra esté confirmada. Aseguraos de que la dirección de e-mail especificada es una que utiliceis normalmente.

Una vez finalizado el proceso, antes de 24 horas recibireis la información de descarga del cómic en el email introducido en el proceso de pago (mirad también en la carpeta de correo no deseado, que ya nos conocemos).

Para realizar el pago mediante transferencia, enviadnos un e-mail a info@pulpcomicsmagazine.com y te informaremos del número de cuenta bancaria donde realizar el ingreso. Una vez hecho, recibirás la información de descarga del cómic.

Y si teneis cualquier duda al respecto, no dudeis en enviarnos un e-mail (info@pulpcomicsmagazine.com), que para eso estamos :)

¡Esperamos que disfruteis de este especial de la revista tanto o más que con los dos anteriores números!

lunes 19 de diciembre de 2011

Spoiler Alert: Jungla de Cristal: Año Uno

Pues nada, viendo que parece ser que si escribo no me hace caso ni su puta madre, voy a ver qué pasa si lo grabo en vídeo.

Primer intento, bastante chusquero la verdad. A ver si al siguiente balbuceo menos.

Últimamente estoy leyendo muchos cómics "rarunos", o que no son conocidos mundialmente, vaya. Y solo por si los veis un día paseando por la FNAC, comparto mi opinión sobre ellos para que si os planteáis comprarlos, sepáis a qué os enfrentáis XD

En este caso, una precuela de La Jungla de Cristal en comic: Año Uno.

Ya me contaréis qué opináis.



lunes 17 de octubre de 2011

Sesión de monólogos en The Rock (06/10/2011)

Pues nada, o bien a los organizadores les gusté la primera vez que actué, o bien no tienen a nadie más. El caso es que este primer jueves de mes repetí como monologuista en el bar The Rock, esta vez junto a La Oruga Calva (que muchos conoceréis como Mayu XD) y Noemí.
Yo en concreto tenía la cabeza en otro lado - en Japón, para más señas -, y se me olvidó que tenía que prepararme DOS monólogos, así que solo me dio tiempo a escribir uno, y a medio memorizar una entrada de un blog que os tengo que recomendar: The movie Snatchers.

Os dejo con los "audios" - sí, son videos, pero con la mierda de iluminación solo se ve un manchurrón negro. Gracias que el audio sí quedó bien - de la sesión, y el texto del monólogo que escribí yo. Espero que os guste

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Cuando yo era pequeña, en el pueblo al que íbamos a veranear había dos cines de verano. De estos de los de antes, en los que se veía el cine de verdad, no como ahora. Tengo que reconocer que ya no hacen cines como los de antes… Esas sillas de metal pegadas entre ellas, diseñadas para provocarte lesiones en la espalda, esas paredes encaladas donde no cabía la imagen proyectada, esa tienda de chucherías que tenía de todo menos palomitas, esos baños con un solo wáter para todos los asistentes de la sala… ¡Aquello eran buenos tiempos! ¡Lo que aprende de colocación estratégica para poder salir escopetada hacia el baño antes de que se llenara, y lo que lo he agradecido en las bodas de mis conocidos!

Por aquel entonces era mucho más fácil identificar a un cinéfilo: Si iba cargado con botellas de agua, bocadillos, paquetes de pipas y montones de cojines, ahí lo tenías: Alguien que se dirigía al cine de verano. Hombres sin temor a coger una pulmonía al estar cuatro horas sentados en un patio abierto, que se reían en la cara de las lesiones de cervicales… Los cinéfilos de antes eran unos auténticos héroes!

Ahora ir al cine no tiene ni emoción ni nada. ¿Dónde quedó el miedo a no poder sentarse junto a los amigos si no había sitio? ¿El canguelo que te entraba cuando veías a un tío de dos metros hacer el amago de sentarse delante de ti? Nada! Cada vez que veo a un adolescente quejarse del audio o la imagen de una película, me entran ganas de levantarme, garrote y boina en mano, y gritarle: ¡A ti te quería ver yo en los cines de verano de mi pueblo, jovencito!”.

Claro que ahora el reto no es aguantar las dos horas sentado en una silla de metal en mitad de un patio lleno de bichos, no. Ahora el reto es aguantar dos horas viendo los bodrios que sacan en cine.

Precisamente este viernes fui a ver una película que acaban de estrenar… Cowboys & Aliens, se llama. Eso quiere decir que salen vaqueros. Y alienígenas. Todo junto.

… Me da igual lo que diga Maxibón, a veces dos cosas que te gustan por separado no son mejor si las juntas.

Porque la peli tiene cosas buenas: Tiene a Daniel Craig, que quieras que no es el último James Bond. Tiene a Harrison Ford, que por muy paralizada que tenga la parte izquierda de la cara, siempre será Harrison Ford. Tiene a la anoréxica con la enfermedad neuronal de la tercera temporada de House, que esa serie está muy de moda y su tirón tendrá.

Y ahí está la cosa: James Bond, Indiana Jones octogenario, y una médico anoréxica y meningítica. Y alienígenas. Que oye, interesante suena. Los de Marvel habrían pagado por conseguir un spin off como ese, no os creais.

Porque la Marvel tiene doctorado cum laude en eso de los spin offs. Viendo cómo han ido mezclando a los personajes de sus diferentes comics, me puedo imaginar la evolución: Tenemos a un Spiderman tan pancho pegando brincos por la ciudad. Y de pronto aparece una tan Jean Grey que tiene poderes psíquicos. Y cuando parece que la cosa se va a quedar aquí, aparecen los Xmen al completo para llevársela y que aprenda a usar sus poderes. Y dices, oye, como cameo no está mal, hasta ha tenido su gracia. Y sigues leyendo. Y de pronto en otro capítulo, sin venir a cuento, PAM, Spiderman se cruza con Thor, planeando tan tranquilo sobre Nueva York. Así, porque le ha dado por ahí al guionista. Y de pronto aparecen los 4 Fantásticos. Y Masacre. Y Iron Man. Y el Capitán América. Y Hulk. Y se ponen a pelearse todos entre ellos para ver si se debe o no se debe dar sus nombres reales al gobierno. Y a Hulk lo mandan a la luna. Y luego se convierten todos en zombis y se comen a Tía May.

No sé qué se toma esa gente antes de escribir sus historias, pero yo quiero un poco.
De hecho, yo tengo un guión muy bueno, que estoy planteándome escribir y mandar a los de la Marvel, a ver si les gusta y me sacan de pobre. Comienza con los Mister Fantástico y la Mujer Invisible teniendo una crisis matrimonial por causa de Magneto. Por aquello de que tiene más magnetismo, y tal. Pero al final ella decide plantarlos a los dos y fugarse con Spiderman, lo que cabrea mucho a Magneto, y decide vengarse destruyendo el mundo. Y cuando Loki se entera se cabrea lo suyo, porque acabar con la tierra estaba en sus planes, y se enfrenta a Magneto para evitarlo. En esto llegan los vengadores, que andaban tras los pasos de Loki, y se lía parda.
Y entonces llega Batman… Sí, sé que Batman no es de Marvel, pero estoy siendo innovadora, coño, no quedan muchos crossovers sin hacer en la Marvel, hay que tirar de otras franquicias. Bueno, el caso que llega Batman atraído por el barullo, y se pone a investigar, y descubre que, BAM, en realidad Magneto era el espía del Team Fortress 2 disfrazado! Pero cuando va a darle caza, BAM, el Doctor Moriarty le ayuda a huir, y logra desaparecer en otra dimensión. Pero allí se encuentra con, BAM, Goku, que le atrapa y tras oír su historia descubre que en aquel universo necesitan su ayuda, así que viaja a la tierra, pero cuando va a enfrentarse con Loki ve que este ha capturado a BAM Heidi, y la tiene como rehén para que el resto de superhéroes se estén quietos.

Y entonces llega el desenlace final, que es… BAM

Todo era un sueño de Resines.

En serio, si hicieran un comic con ese argumento, yo lo compraría. De hecho, si hicieran película, sería la primera en ir a verla. Hasta iría a verla aunque lo proyectaran en un ciner de verano, con sillas asesinas y colas kilométricas para entrar al baño. Porque yo soy una cinéfila de las de antaño, todavía voy al cine con almohadas y bocatas, no os digo más.

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martes 13 de septiembre de 2011

Spoiler Alert: FEED


Aunque ya estoy un poco saturada de literatura zombi, el escacharre de mi ordenador ha hecho que en dos semanas lea tanto como en dos meses de actividad normal, y entre otras cosas andaba por casa este libro, así que hice lo que se hace con los libros: Me lo leí.

En primer lugar, tengo que halagar que recientemente los autores de literatura zombi estén saliéndose del marco "cómo sobreviven los protas a un apocalipsis zombi", y generen historias con enfoques y personajes diferentes. Es un soplo de aire fresco, se agradece bastante.

Porque Feed no es un libro cuya historia sea sobre un apocalipsis zombi. Es un libro sobre intrigas políticas que tiene lugar en un mundo en el que ha habido un apocalipsis zombi e, incidentalmente, hay muertos vivientes paseando por las calles.

La generación de este virus también es bastante original: Es una mezcla de dos virus creados con ingeniería genética, uno para curar el cáncer, y otro para curar el resfriado. En el mundo en el que se desarrolla Feed, no hay constipados ni tumores malignos. Y todo el mundo está infectado.

Eeeexacto. Todo el mundo tiene el virus en estado latente en su cuerpo, y puede sufrir una - como lo llaman en el libro - "amplificación espontánea" en cualquier momento, por lo que a la gente se le hacen análisis de sangre constantemente. Perdí la cuenta de cuántos análisis le hacen a los protagonistas en el segundo capítulo, de hecho. Deben de tener las palmas de las manos en carne viva.

La historia en sí trata sobre dos blogeros que se dedican a publicar noticias y cómo son elegidos para seguir la campaña electoral de un candidato a la presidencia de los Estados Unidos. Campaña que se verá boicoteada en un momento dado, en el que todo comenzará a irse a la mierda poquito a poquito.

¿Qué tengo que decir sobre la historia? Que me ha encantado. Enfoque original en lo referente a la génesis del virus, y a situar los hechos 20 años después de que comenzase el "apocalipsis", en un mundo en el que la amenaza zombi es algo asimilado y cotidiano, poco más que ruido de fondo para darle un poco de vidilla a la historia principal. El uso de la tecnología también me ha gustado bastante, y el choque reporteros de medios tradicionales - reporteros por Internet me ha llamado mucho la atención, por ser un reflejo bastante fiel de la situación actual. Quizá el desarrollo del libro sea un tanto facilón y previsible, pero el giro en la última parte lo compensa con creces.

¿Y sobre el estilo narrativo? Ahí tengo algo más que decir. Cada capítulo está estructurado de tal manera que el personaje principal cuenta un poco de la historia, y al final hay "estractos" de artículos en los blogs de alguno de los personajes principales. Estos fragmentos ayudan a hacerse una idea de cómo es el mundo en el que viven, informan de cómo se ha llegado a ella, o dan datos que no se comentan en ningún momento a lo largo de la historia, pero que es curioso conocer. En conjunto la estructura me ha gustado mucho, esperaba cada "artículo" con ansia desde el comienzo de cada capítulo.
Quizá la manera de narrar, no obstante, se haga un poco lenta. A mi desde luego al principio del libro me lo pareció. Se pasa demasiado tiempo describiendo cómo un personaje se pone el casco, se sube la cremallera de la chaqueta y arranca la moto. Demasiado más de la linea de texto necesaria para hacerlo. Pero es una narrativa que si bien chirría en las cuarenta primeras páginas, una vez te has acostumbrado hasta tiene su punto. Porque una cosa es pormenorizar cómo arrancas la moto, y otra pormenorizar cómo revisas un establo en el que ha habido un brote zombi. Es mucho más interesante lo segundo.

En fin: Planteamiento original - para ser un tema tan trillado -, historia central no tanto, estructura de capítulos genial, narrativa no tanto pero aún así buena. Una lectura que recomiendo os guste o no el género zombi. Porque repito que Feed NO es una novela de género zombi al uso.

lunes 8 de agosto de 2011

El caso es que no quiero acabar así...