Ir al contenido principal

¿Cuántos cafés crees que soy capaz de beber al día?

Haced vuestra estimación, os lo ruego XD

Los que ya lo saben no cuentan.

Comentarios

  1. Yo digo.... 6
    ¿Hay premio?
    xDDD
    Y otra cosa... ¿es café normal, café de bar o café americano?

    ResponderEliminar
  2. mmmmm 15??

    has visto el capi de futurama de los 100 cafés de Fry y te dio la vena filosófica?

    ResponderEliminar
  3. XDDD
    No, aunque ahora que lo mencionas... Me encanta ese capítulo!! >w<
    Es que la noche del domingo casi no dormí viendo El Golpe y luego una de Marlon Brando, y hoy en el trabajo ha sido una de
    "¿Ese es el tercer café que te tomas?"
    "Si"
    "¡Pero si son las diez de la mañana!"
    "Ya. Tienes razón, voy a tomarme otro"
    XDDD

    Quince serían entre coca colas y nesteas, pero sólo cafés, no tomo tantos ^^U

    ResponderEliminar
  4. Estoy con Chang... estimo que un día normal te tomas unos 4 cafés, así que un día especialmente malo merece al menos 6:

    1º: en casa antes de salir
    2º: justo antes de entrar a la oficina
    3º: en la "pausa del café" (10-11 am)
    4º: a la hora tonta (1pm)
    5º: después de comer (imprescindible!!!)
    6º: en la merienda (a media tarde, sobre las 5-6pm)

    He acertado?? Cual es el premio?? ^0^

    ResponderEliminar
  5. XDDDD *empieza a buscar como una paranoica la cámara con la que Trini la debe estar vigilando*

    Tú si que me conoces, Trini XD (o conoces la vida del oficinista tipo, una de dos :P)
    El segundo café es justo después de entrar, pero vamos XD

    ResponderEliminar
  6. Digamos que he sido cocinero antes que fraile (llevo 2 meses sin probar el café) XDD

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sin abono transportes

El lunes 25 de Mayo de este año pagué un abono transportes. Y digo pagué, porque como no me dieron el abono transportes, el verbo "comprar" no tiene mucho significado en la frase. Tras hablar con el operario que estaba en la taquilla en ese momento, que este efectuase las llamadas pertinentes, y que me pidiese mi DNI, mi número de cuenta, y el recibo que la expendedora me había dado, se llegó a la resolución de que, efectivamente, se había cometido un error y había que ingresarme en mi cuenta el dinero que había pagado por el abono. Aclaro a priori que yo no puse ninguna reclamación. El operario hizo él todas las gestiones necesarias, y se solucionó el problema en media hora. Yo no rellené ningún formulario de reclamación, ni me entregaron ningún justificante de reclamación. Sólo me dieron un justificante de "Comunicación de incidencias con repercusión económica en instalaciones de venta y peaje", en el que se declaraba que Metro de Madrid debía ingresarme los 60,60...

Harta

Estoy harta. Muy harta. Me hartaba cuando me decíais cómo debía vivir, y me callaba. Me hartaba cuando me enumerabais todo lo que era bueno o malo para mi, y me callaba. Me hartaba cuando me decíais qué fallaba en mi manera de ser, qué fallaba en mi vida, por qué no era feliz, y me callaba. Me callaba y agachaba la cabeza incluso cuando me enseñabais el tono en el que debía hablarle a los demás. Y vosotros, con vuestro inconmensurable ego sacado de Dios sabe dónde, creíais que lo hacía no por educación - cosa de la que a todas luces vosotros carecéis -, sino porque teníais razón. No os parabais a pensar que quizá lo que para vosotros era tan bueno a mi igual me parecía una mierda; simplemente "sabíais" que las cosas se debían hacer como las hacíais vosotros. Cuestionabais mi modo de vida delante de gente que me era querida y me valoraba, y no sólo me heristeis a mi, sino que hicisteis que quien os oía comenzase a pensar lo mismo que vosotros. Y aún así me callaba. Habéis hech...

Mi primera cita a ciegas

Como últimamente no salgo de casa, y de camino al curro y de vuelta a casa el catálogo de cosas raras que me puede pasar es muy limitado, tendré que empezar a desempolvar alguna que otra escena de mi trastorna... asoci... esto... de mi adolescencia. ........................................................ Cuando rozaba la veintena - más bien por abajo que por arriba - mi amiga Patricia me organizó un par de citas a ciegas. Citas que organizó con la mejor de las intenciones, y que tuvieron un resultado fantástico. Si es que quería que me hiciese lesbiana, claro. Un día Patri le estaba intentando organizar una cita a ciegas a un amigo de un amigo que conoció por Internet - allá por los tiempos en que tener un módem de 56Kb era lo más -. Como todas las amigas libres de Patricia le dijeron que no, supongo que antes de comenzar a proponérselo a los hombres se le ocurrió que yo también era una mujer, y me lo preguntó. Antes de proseguir, añado un dato. Unas pocas semanas antes de lo que cuen...