6 de agosto de 2008

Un día más, una herida más

Un día más, una herida más.
Algunas simples arañazos, otras cortes profundos que sangran hasta dejarme casi sin fuerzas durante meses. Y con el transcurrir del tiempo, me he dado cuenta de que la mayoría no se han curado: Las que menos, dejan una inofensiva pero bien visible cicatriz, que me recordará por siempre la herida que estuvo ahí. Y las que más, además de supurar a menudo, en ocasiones, cuando menos me lo espero, se abren completamente y vuelven a sangrar.
Somos lo que vivimos, y olvidar nuestro pasado es olvidarse de uno mismo. Pero cuando una antigua herida, que parecía ya cerrada del todo, deja escapar unas cuantas gotas de sangre, me pregunto si a veces no sería mejor para el ser humano olvidar ciertos momentos de su vida...
Y si no lo es para el ser humano, si acaso para mí lo sería.

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