2 de enero de 2009

Hasta los cojones ya

Recientemente, mi novio participó en un concurso de cortos de YouTube. Nada demasiado ostentoso, sólo un mini concurso de vídeos sobre el ahorro, o sobre por qué el azul es mejor color que los demás.
A él se le ocurrió una idea que, a pesar de ser un poco rebuscada y necesitar de explicación cuando nos la contó, nos pareció bastante buena a todos los que la oímos, y el corto se rodó un domingo por la mañana en su casa, en una habitación que hacía las veces de despacho para la asociación a la que ambos pertenecemos.
En el rodaje participamos tres personas: Mi novio, director y cámara, y los dos actores, un amigo nuestro y yo. Al otro actor tuvieron que prestarle un traje de chaqueta, porque no había oído hablar nunca de esa prenda de ropa. Yo me vestí con la ropa que llevo normalmente al trabajo, y unas gafas sin cristales que me prestó mi novio. Tuvimos bastantes problemas, por lo pequeño de la estancia, por los posters frikis colgados en las paredes, y por el sol, que daba en toda la ventana y se cargaba las tomas. Pero al final salió un metraje medianamente decente (o esa fue nuestra impresión), y después de que el chico que salía de actor montase el corto, el resultado nos gustó bastante.
Mi novio colgó el vídeo en YouTube, y se suscribió al concurso sin demasiadas expectativas, pero satisfecho con su participación. Tuvimos unos cuantos comentarios positivos, y un par referentes al copyright de la música que usamos, pero poco más. Quitando la avalancha de votos bajos que todos los vídeos que participaban en el concurso tuvieron - cortesía de los propios participantes y sus amigos, que al parecer se aburrían mucho -, nadie se fijó en el nuestro, ni para bien, ni para mal.

Hace un par de días descubrimos que en el concurso han seleccionado a los cien mejores participantes (participaban 517 vídeos), y el nuestro estaba entre ellos. Locos de contentos, se lo contamos a todos nuestros amigos, que se alegraron también bastante, y mi novio posteó la noticia - que por otro lado ni era noticia ni nada, porque no habíamos ganado, solo estábamos entre los cien primeros - en su blog , bastante orgulloso.

Y de pronto, una oleada de comentarios despectivos asola el vídeo en YouTube, y en el blog aparecen tres comentarios insultando a la organización del concurso.

Bueno, no hace falta ser muy listo para averiguar el origen de los comentarios despectivos... Así que no voy a decir lo que pienso a ese respecto. Lo que sí me ha hecho mucha gracia es que cuando había 517 vídeos a concurso, nadie se molestó en poner a parir el nuestro, simplemente porque no tenía una buena nota. Los vídeos con más de tres estrellas fueron objeto de un aluvión de comentarios despectivos e insultantes, claro está, porque eran la auténtica amenaza y había que dejarles mal para que la organización se diera cuenta de que eran pura basura.

Ahora, la mayoría de los vídeos con nota alta han sido eliminados del concurso, y ese pequeño corto que tenía dos estrellas y media permanece entre los afortunados, así que es ahora cuando se ha vuelto una amenaza. Un montón de participantes indignados con el resultado de la primera criba quieren que su opinión, sin ningún tipo de duda más válida que la del jurado, sea escuchada. Y otro montón de participantes que siguen adelante ,ahora es al vídeo de mi novio al que consideran una amenaza, y vuelven a la carga para que el jurado se de cuenta de que ese corto no vale nada.

Desconozco cuáles han sido los criterios del jurado del concurso a la hora de seleccionar a los cien vídeos que aparecen aún en la página, y estoy totalmente segura de que el concurso está amañado, y que ya se sabían los ganadores incluso antes de comenzar el concurso (cosa que por otro lado no es nada nuevo). Pero me alegro muchísimo al ver que el vídeo que dirigió mi novio, y en el que yo misma salgo, está entre los seleccionados. Y no me parece ni medio normal cómo se toma la gente el que sus "muchísimo mejores" vídeos no lo hayan sido, porque en primer lugar sólo es un concurso de YouTube, sin ningún tipo de aspiraciones y con unos premios bastante pobres (dentro de lo que cabe, que a mi 5000 euros me vendrían genial), y en segundo lugar, chicos, así es la vida, unas veces se gana y otras no. De hecho, la mayoría de las veces no. Se trata de tomárselo con deportividad, y volver a intentarlo la próxima vez, a ver si hay más suerte.

Así que dejad a un lado vuestras ínfulas de grandes directores a lo Quentin Tarantino, y seguid participando en todo concurso que veáis en vez de insultar a alguien que ni siquiera ha ganado nada, sino que solamente sigue entre los 100 primeros de un mini certamen. Ya veréis como, a fuerza de rodar y participar, no solo mejoraréis, sino que terminaréis por ganar algo.
Porque, pese a lo que os hayan dicho, los certámenes no se ganan insultando a los demás concursantes.



Por cierto, ya puse el corto hace unos cuantos posts, creo, pero aquí lo dejo de nuevo. Espero que os guste.


2 comentarios:

  1. Que se jodan, por hijos de puta.

    Preséntales tu corte de manga, y el mío tb, di que es de mi parte xD.

    Si es que hay que saber cuando no comportarse como un niño pataletas, dice mucho de una persona.

    Recordad niños, nunca seais unos chico-palatetas, os lo dice Popeye tb.

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