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Me arropa en las noches de invierno, me reconoforta cuando me encuentro triste, me hace reír cuando lloro, y me trae de nuevo a la vida cuando muero. Me protege de todos los peligros, me salva de todos los males que el mundo me desee. Nadie puede herirme, nadie puede hacerme daño, por mucho que lo intenten.
Porque yo amo.

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