26 de septiembre de 2010

gñe.

No sé exactamente cómo empezar a exponer esto. Lo único que sé es que de pronto tengo unas ganas tremendas de escribir sobre ello.

Un año. Efectivamente, era lo que todos mis amigos - que también son amigos de ella, y por eso hablaban con conocimiento de causa - le vaticinaban a aquello, y lo que yo, que lo he vivido en mis carnes, preveía que tardaría él en cansarse de su nuevo juguetito.

Así que yo tenía razón. Así que no era nada especial, ni yo era peor que ella, ni lo nuestro había sido una mentira porque él había vuelto a salir con una chica clavadita a todas las demás con las que había estado, aparte de mi.
Ha sido exactamente igual que con todas; ha jugado con ella mientras le duraba la novedad, y cuando se ha cansado de ver la misma persona arrodillada frente a él cada vez que se corría, ha pasado de ella. Exactamente igual que con las anteriores. Exactamente igual que conmigo.

Desconozco si habrá sido sólo aburrimiento, o porque la relación empezaba a exigir algo de él, porque eso también lo tiene muy claro: Todo lo que sea recoger es bienvenido, pero en lo tocante a dar...
El caso es que, tal y como me dijo Koke, tal y como me dijeron todos, c'est fini. Gracias por haber jugado, mucha suerte la próxima vez.

¿Y qué? me pregunto. Sí, tenía razón. Sí, él es exactamente el tipo de hijo de puta que predijeron. Sí, ser tan puta tiene sus consecuencias, no inmediatamente pero sí a medio plazo. Sí, empezar una relación con una chica sólo porque te ha puesto el coño en la cara no suele acabar bien.

¿Y qué?

No sé muy bien si debería estar contenta, triste, cabreada, o limpiando la casa - De hecho sé que es lo último, pero prefiero estar con el ordenador -. El caso es que, tras haber pasado la noche anterior teniendo pesadillas sobre él, que me soltasen la bomba en mitad de un mini de calimocho,mientras intentaba por todos los medios que no sacasen el tema, no me dejó precisamente indiferente.

¿Y cómo me dejó la noticia, si no me dejó indiferente? Confusa, supongo. En el fondo de mi alma deseaba que el chico encantador, que yo y sólo yo conocí, existiese de verdad. Que no fuera el hijo de puta del que todos me hablaron después de que me dejara - ya me lo podían haber advertido antes, panda de... - , que no fuera aquel cabronazo que despreciaba tanto a las mujeres que sólo las usaba como trofeos y como objetos, que necesitaba humillarlas para sentirse excitado, que necesitaba sentirse superior a ellas - y a todo el mundo en general - para sentirse feliz...

Pero resulta que lo es. Que yo estaba equivocada, y el hombre que creí conocer durante aquel año no es más que un producto demencial de mis propias endorfinas. Creí que era mucho mejor de lo que resulta que es, y por eso estuve a su lado cuando me necesitó, y por eso me dolió tanto cuando yo lo necesité y me dejó porque no era más que un estorbo para él.

Pero resulta que no.

¿Y si ha sido ella la que le ha dejado a él? Bueno, tampoco me sorprendería, eso es lo que ha hecho con todos mis amigos, tirárselos, destrozarles la vida a lo largo de un periodo más o menos largo de tiempo, y dejarlos.
Un poco de su propia medicina no le estará mal a ninguno de los dos, creo.

¿Y qué, realmente? Yo bastante tengo con intentar salir adelante, que mi vida parece haber metido la directa cuesta abajo y sin frenos, y lo mío me está costando no acabar en la cuneta. Pero me afectó.
¿Que por qué? No lo sé. Me dejó una sensación agridulce, supongo. Sí, tenía razón. Sí, al final todo fue una farsa. Sí, también lo que tuvo conmigo. No, no soy especial, pero tampoco la mierda que creí que era todo este tiempo. Sólo un poco tonta, y demasiado inocente.

Decepcionada. Tremendamente decepcionada. Eso es lo que estoy. Así me ha dejado la noticia.

3 comentarios:

  1. Tú ya sabías como era y te lo ha devuelto a demostrar, ahora pertenece a tu pasado (sospecho un poco que te refieras a tu ex...) Y solo tienes que disfrutar de la persona con quién compartes el presente, mucho mejor que él seguramente :) Un beso!

    P.D.: No pienses más en él, no merece ni un segundo de tus pensamientos.

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  2. Así que la historia se repite...
    Entiendo que te encuentres confusa y decepcionada, pero creo que incluso deberías sentirte aliviada. Es cierto que sentirse engañado por alguien es terriblemente frustrante, pero cuando sabes "la verdad" y no lo que hicieron hacerte creer, cuando ves que no has sido la excepción y que por tanto las razones para rechazarte no fuern más que un montón de excusas para hacerte sentir mal... Ves que en realidad no es culpa tuya sino de él. De él por ser como es, y tú no puedes culparte de eso. Tú caíste, sí... pero ¿tú y cuántas más? La diferencia es que tú has tenido la suficiente cabeza como para darte cuenta de cómo era él, aunque sea a posteriori.
    Mira, yo creo que incluso deberías sentirte aliviada, aunque te lleve un tiempo asimilarlo, porque en realidad has acabado descubriendo la verdad sobre un tema que te carcomía, y además, quedaste exenta de culpa. Uno no se puede culpar de ser engañado por un cabrón.

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