Ir al contenido principal

Tena Zombie

Me toca estar todo el día reunida. Nos han dado un par de horas para comer e intentar encontrar las neuronas que han huído en desvandada a lo largo de la mañana - las que no lo han hecho es porque han cortocircuitado antes -. Creo que dejaré el libro de Mundodisco en el suelo, me iré a comer, y cuando vuelva recogeré las neuronas que hayan acudido a él. No quisiera equivocarme y colocarme por error las neuronas de otro oficinista.

A la hora del desayuno he descubierto que ninguno de mis compañeros de trabajo sabía cómo murió David Carradine. Se lo he explicado, y aparte de no creerselo - eso es la prensa sensacionalista, que se inventan de cada cosa... - han empezado a elucubrar sobre si a uno se le pone duro o no el tema al morir. Como ninguno hemos estado ahí para comprobarlo, y tampoco lo hemos experimentado en persona - aunque si es verdad, ya debe ser bueno lo que le espera a uno al otro lado, ya -, hemos seguido con la lista de cosas que "dicen que pasa" cuando uno se muere, en este caso la pérdida de control sobre los esfínteres.

Menciono de nuevo que todo esto lo hemos estado hablando mientras desayunabamos. Un sobresaliente a nuestra capacidad para retener la comida en el estómago.

Siguiendo por ese hilo, hemos acabado hablando de Concha Velasco y sus "pérdidas leves de orina", tal y como pregona en cuarenta canales la actriz, presentadora, y señora con mala baba en general.
Dedujimos que quizá a los condenados a muerte no les vendría mal una Tena Lady como última voluntad.

Y a mi se me ha ocurrido una idea para un anuncio, que sería la bomba en caso de que se produjera un apocalipsis zombie. En él saldría un zombie con cara de alivio - como si se hubiese quitado de encima el peso de seis metros de intestinos, más o menos - que miraría a la cámara y diría "¿Pérdidas leves de orina? Pruebe Tena Zombie. Tena Zombie garantiza una rápica absorción y mejora la retención, proporcionando la máxima seguridad que se puede obtener con una compresa Tena"
Y después el zombie saldría en persecución de algunos humanos estratégicamente ubicados, y se oiría de voz en off:
"Tena Zombie, para que tu vida cotidiana no se interrumpa"

...

¿Voluntarios para el cartel publicitario?


Comentarios

  1. FYI...

    Los condenados a muerte en la silla electrica llevan unos estupendos pañales geriatricos.

    ResponderEliminar
  2. Esto le vale a Ender para hacer dos o tres entregas más para los zombies de Sinergia.

    ResponderEliminar
  3. aaaargh!
    "desvandada"

    y ahora, voy a seguir leyendo.

    agux: más entregas no, por diox, que tengo planificadas ya demasiadas!

    ResponderEliminar
  4. por partes; el Tena zombie tendría que ser un condón de cuerpo completo, porque vamos, ora cosa no, pero fluidos les salen hasta por las orejas.

    en cuanto a la imagen LOL, me ha venido a la mente una partida de counter strike con un novato armándola y el jefe diciendo "¿a dónde vas, mermao?"

    ResponderEliminar
  5. ¿Pero y si no es un zombie sino un infectado? De dónde saca concentración para controlar sus esfínteres, tan centrado como está en correr como un poseso y arrancar miembros a mordiscos? Lo mires por donde lo mires, es una mejora de su calidad de vida!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sin abono transportes

El lunes 25 de Mayo de este año pagué un abono transportes. Y digo pagué, porque como no me dieron el abono transportes, el verbo "comprar" no tiene mucho significado en la frase. Tras hablar con el operario que estaba en la taquilla en ese momento, que este efectuase las llamadas pertinentes, y que me pidiese mi DNI, mi número de cuenta, y el recibo que la expendedora me había dado, se llegó a la resolución de que, efectivamente, se había cometido un error y había que ingresarme en mi cuenta el dinero que había pagado por el abono. Aclaro a priori que yo no puse ninguna reclamación. El operario hizo él todas las gestiones necesarias, y se solucionó el problema en media hora. Yo no rellené ningún formulario de reclamación, ni me entregaron ningún justificante de reclamación. Sólo me dieron un justificante de "Comunicación de incidencias con repercusión económica en instalaciones de venta y peaje", en el que se declaraba que Metro de Madrid debía ingresarme los 60,60...

Harta

Estoy harta. Muy harta. Me hartaba cuando me decíais cómo debía vivir, y me callaba. Me hartaba cuando me enumerabais todo lo que era bueno o malo para mi, y me callaba. Me hartaba cuando me decíais qué fallaba en mi manera de ser, qué fallaba en mi vida, por qué no era feliz, y me callaba. Me callaba y agachaba la cabeza incluso cuando me enseñabais el tono en el que debía hablarle a los demás. Y vosotros, con vuestro inconmensurable ego sacado de Dios sabe dónde, creíais que lo hacía no por educación - cosa de la que a todas luces vosotros carecéis -, sino porque teníais razón. No os parabais a pensar que quizá lo que para vosotros era tan bueno a mi igual me parecía una mierda; simplemente "sabíais" que las cosas se debían hacer como las hacíais vosotros. Cuestionabais mi modo de vida delante de gente que me era querida y me valoraba, y no sólo me heristeis a mi, sino que hicisteis que quien os oía comenzase a pensar lo mismo que vosotros. Y aún así me callaba. Habéis hech...

Mi primera cita a ciegas

Como últimamente no salgo de casa, y de camino al curro y de vuelta a casa el catálogo de cosas raras que me puede pasar es muy limitado, tendré que empezar a desempolvar alguna que otra escena de mi trastorna... asoci... esto... de mi adolescencia. ........................................................ Cuando rozaba la veintena - más bien por abajo que por arriba - mi amiga Patricia me organizó un par de citas a ciegas. Citas que organizó con la mejor de las intenciones, y que tuvieron un resultado fantástico. Si es que quería que me hiciese lesbiana, claro. Un día Patri le estaba intentando organizar una cita a ciegas a un amigo de un amigo que conoció por Internet - allá por los tiempos en que tener un módem de 56Kb era lo más -. Como todas las amigas libres de Patricia le dijeron que no, supongo que antes de comenzar a proponérselo a los hombres se le ocurrió que yo también era una mujer, y me lo preguntó. Antes de proseguir, añado un dato. Unas pocas semanas antes de lo que cuen...