15 de enero de 2010

Los barriguitas de mi sobrina

Tengo una sobrinita que este año hará cinco años. La niña es guapisima y bastante lista para su edad - lo cual prueba que es hija del butanero y la asistenta, porque lo que son mi hermana y mi cuñado... -. El caso es que mi otra hermana le ha regalado a la cría por navidades un pack de "cuatro barriguitas de hospital con ojos manga".

Sí, así fue como me describió el regalo que le iba a hacer por navidades a mi sobrinita. No sé qué especie de mutación genética hizo que no saliera como mis hermanas, pero nunca dejaré de darle gracias a mi madre por exponerse de manera tan evidente a radiaciones mutágenas cuando estaba embarazada de mi.
Aunque ya que estaba, podía haber salido con algún superpoder...

Volviendo al tema principal, cuando oí aquello de los barriguitas de hospital, no dejé de sentir curiosidad por cómo serían los moñigotes, sobre todo en lo referente a los "ojos manga". Así que el día 25 de Diciembre, cuando llegué a casa de mis padres para la comida familiar, lo primero que hice fue pedirle a mi sobrinita que me enseñase lo que le había regalado Papá Noel - lo cual no deja de ser estúpido, porque en mi familia disimulamos tan bien que la niña ya sabe que tanto este señor gordo de rojo como los reyes magos son los padres y familiares directos -.

Y los barriguitas resultaron ser esto:


Un adorable conjunto de enfermera, embarazada, señor enfermo y niña enferma. Y con los ojos pintados, no con esferitas a lo nancy, esas que tienen párpados que se abren y cierran y que - junto con el muñeco diabólico - han causado traumas infantiles a toda una generación - a saber, la mía.

Vamos, que en un primer vistazo son unos muñecos monísimos. Pero yo, como tengo mucho tiempo libre, le hice un examen más detallado al regalito...




Primer muñeco: Cofia de enfermera con cruz fucsia. Camisa blanca con cruz fucsia. Merceditas plateadas sin calcetines. Pantalón de chandal fucsia. Top palabra de honor rosa con estrella estampada en fucsia.
¡Eso no es una enfermera, es una pokera disfrazada haciendo novillos! ¡A mi no me engaña camuflándose con pendientes de aro plateados en vez de dorados, esa se está saltando las clases y no quiere que los padres la descubran!
Además, soy yo o esa sonrisa de maníaca homicida no resulta nada tranquilizadora si te la encuentras en la cara del personal de un centro de salud??






Segundo muñeco: Sí, vale, un señor enfermito y con muleta que está en el hospital y necesita que la enfermera/pokera/psicópataasesina le cuide - o le aplique una sonda anal mientras lo graba para subirlo al facebook, que con esas pintas que me lleva la nena yo me espero cualquier cosa -.
En un primer momento uno no sospecha nada. Pero claro, el señor tiene un brazo y una pierna rotos, y collarín en el cuello... ¿A este señor qué le han hecho para que esté tan perjudicado? Seguro que no se ha resbalado en casa mientras le llevaba la comida al gato, eso está claro. A mi más bien me huele a ajuste de cuentas...
¿Y por qué tiene esa sonrisa de oreja a oreja, si con tanto hueso roto tendría que estar retorciendo de dolor? Yo no sé qué tipo de calmantes le han suministrado, ¡pero quiero un poco para cuando me venga la regla!
Cuando vea a la enfermera pokera le voy a pedir un poco "de su mierda"...





Lo de la embarazada tiene tela.
Fijémonos primero en su atuendo: Rubia platino, merceditas rosas, gorrito hortera fucsia con lacito plateado, pantalones de chandal y camiseta de "bebé a bordo".
Puedo estar equivocada y simplemente tratarse de una mujer con poco gusto para el vestir, pero para mi que es otra adolescente pokera... otra que, obviamente, no se disfrazaba de enfermera mientras hacía novillos, precisamente... Si es que no sé para qué enseñan educación sexual en los colegios - diría institutos, pero es que los niños de hoy en día ya tienen diploma -, si nadie va a clase! Y claro, luego pasa lo que pasa.

Además, la interfecta luce la misma sonrisa de psicópata desquiciada que los otros dos muñecos... seguramente haya una explicación totalmente razonable para ello, pero a mi me comienza a inquietar que los tres muñecos tengan cara de querer diseccionarte en vivo para ver cómo chillas...



En el caso de esta muñeca, he decidido hacer un análisis un poco más en profundidad - más porque la conversación de mi cuñado me aburría, y cualquier cosa era más interesante, que por otra cosa -.
Echemos un vistazo al perfil de la embarazada...





Primera impresión: Embarazada normal y corriente.
Bueno, de hecho teniendo en cuenta el tamaño relativo de la barriga con respecto al resto de la muñeca yo diría que de normal tiene lo que yo de plumífero palmípedo - o de oca, para los profanos -, pero en fin, no nos vamos a poner tiquismiquis con las proporciones hablando de muñecos cuya cabeza pesa más que todo el resto del cuerpo.

Muy bien, vamos a hacer el siguiente experimento: Vamos a levantarle la camiseta al sujeto.







Ajaja!!! La teoría de que es una adolescente queda confirmada! Pero de adolescente tonta no tiene ni un pelo!
Esta ha fingido el embarazo para que los padres la quiten del instituto y la dejen estar en casa todo el día! - y a quien le moleste mi laismo, ya sabe lo que toca -. Aunque claro, diferencia poca, porque antes tampoco iba a clase...
Luego con aquejar la falta de bebé a un aborto natural - o aun exceso de gases, qué las juventudes vienen mucho más imaginativas de lo que lo era yo a su edad - lo tiene todo arreglado, y se ha tomado unas vacaciones de nueve meses que no se las salta un galgo!






Y por último, la niña con rubeola - o varicela, creo que era... bueno, con manchas rojas por la piel, y punto -.
Echando un vistazo a la cara de la niña, todo cobra sentido. Porque sí, la cría también tiene la misma expresión que un asesino en serie cediéndote el asiento en el autobús. Y uno dice, si la niña tiene rojeces y erupciones por todo el cuerpo... cómo coño va a estar sonriendo, si tendría que estar retorciéndose de los picores? - o eso dicen, yo es que salvo anginas y constipados no he pasado ninguna enfermedad... ay Dios, la que me espera cuando tenga hijos -





Hay dos explicaciones plausibles:

- Que lo de que la rubeola/varicela/loquesea pica es una leyenda urbana que te cuentan de pequeño, y que tú te tragas porque cuando eres ñajo no te enteras de que las enfermedades duelen.

- Que en el hospital en el que trabaja la enfermera pokera hayan soltado en el aire alguna especie de psicotrópico que ha colocado a todo el personal y los pacientes - pero a los perros no, para ellos no hay dosis.

Está claro. La pokera ha debido hechar ácido clori... sí, ácido clorhídrico, en el sulfato de so... no, de cloro... bueno, no sé lo que era, y lo ha echado, y ha hecho una reacción que lo flipas... ha empezado a salir gas amarillo por ahi... y ha afectado a la gente...

Vamos, que la ha liado parda.


5 comentarios:

  1. Sólo he llegado a la mitad y he tenido que parar para dejar de reírme xD que bueno!

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  2. Esto es una prueba de que el COLA-KAO hay que tomarlo diluido en leche por la boca ¡no por la nariz!.

    Si tu hermana llega a saber que la cosa iba a dar para tanto te regala otros a ti. ¡Muy bueno! Creo que nunca se ha sacado tanto de tan poco.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. ps si a tu sobrina le gusta y su mama la deja que juegue con los juguetes tu que te metes???

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  5. Mira que os lo tengo dicho, que me trabajeis la comprensión lectora antes de intentar haceros los listos por internet, que luego sacais la lengua a pasear y solo haceis el ridículo...

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